Pensando
en tantas cosas y muchas cosas que pasan por mi cabeza día a día, me di cuenta
que la gran mayoría de mi vida he sido una persona poco agradecida ¿por qué?
Porque no me doy cuenta de lo afortunada que soy teniendo lo que tengo. Tengo
una familia en la que nací, me críe y además con la que aun felizmente (aunque
con nuestros problemas como todas) aun vivimos juntos. Tengo unos amigos que me
quieren y que posiblemente a pesar de mis mil y un fallos y defectos me quieren
y me aceptan tal y como soy.
A lo largo de mi vida (que tampoco es mucha) he vivido muchas cosas, he conseguido otras tantas y aun así soy una persona tan poco conformista y tan poco agradecida que no soy capaz de ver todo lo que he conseguido y todo lo que he hecho en mi vida.
Tengo la suerte de haber podido formarme en otro país mucho más desarrollado en el ámbito de la educación y poder llegar a ser eso que tanto quiero ser. La posibilidad de ser lo que quiero, está más a mi alcance en comparación a otras personas que, literalmente dejan su vida en trabajar y sacar dinero hasta debajo de las piedras para poder conseguir lo que se proponen.
Nos pasamos días, semanas, meses quejándonos de lo poco que tenemos, de lo mucho que nos falta, de todo lo que el otro tiene que a nosotros nos falta, pero no nos damos cuenta de lo mucho que tenemos y de lo poco que nos hace falta para ser felices, que lo importante no es ser la persona más popular de mundo con el mejor móvil del mundo, ni tampoco tener una familia de revista. Lo importante aquí es ¿eres feliz con lo que tienes? Y no me refiero a las cosas materiales que tienes en tu vida, las cosas que quieres tener en tu vida, me refiero a si las personas que tienes en tu vida te hacen feliz, si te hacen crecer como persona, te hacen SER MEJOR PERSONA, me refiero a si tienes metas personales, conseguir ser lo que tanto quieres, si sueñas en grande y no te quedas en la típica frase de “es oes imposible de conseguir”. Si echas la vista atrás todos los recuerdos importantes o a los que más cariño les tienes son aquellos con las personas que más quieres o que más has querido en tu vida, si te das cuenta esos recuerdos están construidos con esos momentos, puede que recuerdes el día en que te dieron el mejor regalo de cumpleaños de tu vida, pero en verdad recuerdas más a la persona que te lo dio por el gran cariño que sientes por ella, que por el objeto material que te regalo. Los mejores recuerdos de tu vida también son esos en lo que te acuerdas de lo lejos que has podido llegar cuando te lo has propuesto, de ese 10 que sacaste en aquel examen que tan difícil te parecía, de ese título que conseguiste después de tanto esfuerzo.
No vivimos de los móviles (aunque últimamente parezca que sí), no vivimos de las redes sociales y de los muchos likes que tenga la última foto que subiste. Todas estas cosas son pasajeras porque lo que realmente importa en la vida es rodearte de personas que además de ser buenas para ti, te ayuden a edificarte cada día más.
Ser más agradecidos y menos quejones es lo que nos falta, porque agradeciendo más a la vida a Dios o a aquello a lo que tú quieras agradecer por lo que tienes podrás encontrar realmente la felicidad y la esencia de la vida y la razón de porque estamos aquí.
A lo largo de mi vida (que tampoco es mucha) he vivido muchas cosas, he conseguido otras tantas y aun así soy una persona tan poco conformista y tan poco agradecida que no soy capaz de ver todo lo que he conseguido y todo lo que he hecho en mi vida.
Tengo la suerte de haber podido formarme en otro país mucho más desarrollado en el ámbito de la educación y poder llegar a ser eso que tanto quiero ser. La posibilidad de ser lo que quiero, está más a mi alcance en comparación a otras personas que, literalmente dejan su vida en trabajar y sacar dinero hasta debajo de las piedras para poder conseguir lo que se proponen.
Nos pasamos días, semanas, meses quejándonos de lo poco que tenemos, de lo mucho que nos falta, de todo lo que el otro tiene que a nosotros nos falta, pero no nos damos cuenta de lo mucho que tenemos y de lo poco que nos hace falta para ser felices, que lo importante no es ser la persona más popular de mundo con el mejor móvil del mundo, ni tampoco tener una familia de revista. Lo importante aquí es ¿eres feliz con lo que tienes? Y no me refiero a las cosas materiales que tienes en tu vida, las cosas que quieres tener en tu vida, me refiero a si las personas que tienes en tu vida te hacen feliz, si te hacen crecer como persona, te hacen SER MEJOR PERSONA, me refiero a si tienes metas personales, conseguir ser lo que tanto quieres, si sueñas en grande y no te quedas en la típica frase de “es oes imposible de conseguir”. Si echas la vista atrás todos los recuerdos importantes o a los que más cariño les tienes son aquellos con las personas que más quieres o que más has querido en tu vida, si te das cuenta esos recuerdos están construidos con esos momentos, puede que recuerdes el día en que te dieron el mejor regalo de cumpleaños de tu vida, pero en verdad recuerdas más a la persona que te lo dio por el gran cariño que sientes por ella, que por el objeto material que te regalo. Los mejores recuerdos de tu vida también son esos en lo que te acuerdas de lo lejos que has podido llegar cuando te lo has propuesto, de ese 10 que sacaste en aquel examen que tan difícil te parecía, de ese título que conseguiste después de tanto esfuerzo.
No vivimos de los móviles (aunque últimamente parezca que sí), no vivimos de las redes sociales y de los muchos likes que tenga la última foto que subiste. Todas estas cosas son pasajeras porque lo que realmente importa en la vida es rodearte de personas que además de ser buenas para ti, te ayuden a edificarte cada día más.
Ser más agradecidos y menos quejones es lo que nos falta, porque agradeciendo más a la vida a Dios o a aquello a lo que tú quieras agradecer por lo que tienes podrás encontrar realmente la felicidad y la esencia de la vida y la razón de porque estamos aquí.
Modelo: Yuly Chica
Lugar: Benidorm, España
Fotografía: Dayanna Chica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario