Es difícil empezar de cero cuando las cosas se ponen duras.
Ese momento en el que sientes que se te viene todo el mundo encima, que las
cosas no mejorarán y entonces te hacen agobiarte aún más. A veces suena muy
dramático, pero si te pones a pensar a nadie nos gusta que nos saquen de
nuestra zona de confort y el hecho de movernos un poco de esa zona nos hace
ponernos un tanto inquietos. Pero cuando digo que la vida nos prepara para
estos cambios me refiero al hecho de que es la vida misma la que nos pone
experiencias que nos preparan para los cambios que se avecinan en nuestra vida.
Hablando desde mi propia experiencia puedo decir que los
cambios es algo realmente complicado de asimilar, aunque claro está en que todo
depende de que tan resiliente seas ¿Qué palabra más rara no? Resiliente
significa una persona que es capaz de adaptarse fácilmente a las situaciones
que se le van presentando a lo largo de su vida y además que sepa dar una
respuesta positiva inmediata a los cambios. Con el pasar del tiempo “en teoría”
todos deberíamos ir mejorando en resiliencia, es decir, deberíamos aceptar
mejor los cambios y responder de una forma más positiva a los mismos.
Desde que supe de la existencia de esta palabra (resiliente)
decidí que yo quería ir mejorando poco a poco y no ahogarme en un vaso de agua
cada vez que un nuevo cambio aparecía en mi vida, porque siendo sincera siempre
he sido un poco dramática y pensaba que se acababa el mundo cada vez que se me
presentaba un nuevo problema. Luego con el paso del tiempo me di cuenta que
todo se trata de actitud. Todo lo que pasa por nuestra vida y todo lo que
vivimos depende únicamente de nosotros. Es verdad que no podemos elegir qué es
lo que queremos que nos pase, como nos pase y ya puestos a elegir que todo
salga siempre de maravilla, obviamente la vida no es tan sencilla. Pero cuando
me refiero a que todo está en nosotros me refiero a que nosotros somos los que
elegimos como afrontar todo aquello que nos va pasando, que actitud tomar, como
actuar, si queremos que ese problema que se nos ha presentado nos hunda durante
un tiempo o como dicen en España “cojamos el toro por los cuernos” y afrontemos
la situación en vez de estarnos lamentando. Una vez cuando estaba pasando por
una mala situación me dijo “pierdes tu tiempo lamentándote, porque con los
problemas pasan dos cosas o tienen solución o no la tienen, entonces no pierdas
tu tiempo lamentándote porque si tienen solución búscala rápidamente, pero si
no la tienen tienes que seguir con tu vida, esto no se acaba aquí” Es una frase
que se me quedó muy grabada y la verdad que a lo largo de estos años me ha
ayudado mucho a saber afrontar mejor los problemas que se me han presentado. Es
verdad que lo primero que pienso es “que mal ¿y ahora que hago? ¿por qué me
tiene que pasar a mí?” Bueno siempre vienen a nuestra mente primero los
pensamientos negativos, pero es hora de cambiar el chip. Es hora de ir
entrenando nuestra mente para poder actuar rápido y no “hundirnos” en ese vaso
de agua.
Lo primero que te puedo decir es que aunque te vengan
pensamientos negativos y pesimistas cada vez que tienes un nuevo problema los
intentes eliminar de tu mente y actuar rápidamente. Busca enseguida soluciones
y piensa como puedes solucionar o salir de esa situación. Si te dejas llevar
por los pensamientos negativos en vez de pensar que puedes hacer por estar
mejor, terminaras pensando que el problema es mucho peor de lo que en verdad
es. Además, si te das cuenta hasta el día de hoy has conseguido salir de todos
los problemas. Yo muchas veces pienso que de todos los problemas que he salido,
hubiera salido muchísimo antes si hubiera dejado de lado tantos pensamientos
negativos y tanto drama. Créeme cuando te digo que todo está en ti. No puedes
cambiar lo que viene a tu vida, pero si puedes cambiar la situación. Todo está
en tu mente, TODO ABSOLUTAMENTE. Eres tu el que controla tus pensamientos,
tienes que pensar siempre en positivo y que todo aquello que viene pasará,
porque todo es temporal.
Las experiencias de nuestra vida nos harán mejores o peores,
pero de ti depende que te hagan mejor esas experiencias. Porque si tú quieres
salir adelante harás todo lo posible para que de ese problema salgas como un
“nuevo tu”, es decir, que salgas renovado o que salgas destrozado. La única
manera de vencer al mundo es venciéndote a ti mismo, porque solo tú eres la
única persona a la que tienes que superar nunca olvides eso.
