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lunes, 1 de octubre de 2018

¿Cambios?

Pensando en todo lo que pasa sin que nos demos cuenta, en que el tiempo vuela puedo decir que la vida nos prepara sin darnos cuenta. Hoy podemos estar bien, pero mañana realmente no sabemos lo que podamos estar pasando. Los cambios que vienen a nuestra vida llegan sin avisar. A nadie nos llaman a la puerta y nos dicen: ¡Ey! Mañana cambiará tu vida así que prepárate. Los cambios pueden agobiarnos, pueden descontrolarnos e incluso desanimarnos.

           Es difícil empezar de cero cuando las cosas se ponen duras. Ese momento en el que sientes que se te viene todo el mundo encima, que las cosas no mejorarán y entonces te hacen agobiarte aún más. A veces suena muy dramático, pero si te pones a pensar a nadie nos gusta que nos saquen de nuestra zona de confort y el hecho de movernos un poco de esa zona nos hace ponernos un tanto inquietos. Pero cuando digo que la vida nos prepara para estos cambios me refiero al hecho de que es la vida misma la que nos pone experiencias que nos preparan para los cambios que se avecinan en nuestra vida.

         Hablando desde mi propia experiencia puedo decir que los cambios es algo realmente complicado de asimilar, aunque claro está en que todo depende de que tan resiliente seas ¿Qué palabra más rara no? Resiliente significa una persona que es capaz de adaptarse fácilmente a las situaciones que se le van presentando a lo largo de su vida y además que sepa dar una respuesta positiva inmediata a los cambios. Con el pasar del tiempo “en teoría” todos deberíamos ir mejorando en resiliencia, es decir, deberíamos aceptar mejor los cambios y responder de una forma más positiva a los mismos.

         Desde que supe de la existencia de esta palabra (resiliente) decidí que yo quería ir mejorando poco a poco y no ahogarme en un vaso de agua cada vez que un nuevo cambio aparecía en mi vida, porque siendo sincera siempre he sido un poco dramática y pensaba que se acababa el mundo cada vez que se me presentaba un nuevo problema. Luego con el paso del tiempo me di cuenta que todo se trata de actitud. Todo lo que pasa por nuestra vida y todo lo que vivimos depende únicamente de nosotros. Es verdad que no podemos elegir qué es lo que queremos que nos pase, como nos pase y ya puestos a elegir que todo salga siempre de maravilla, obviamente la vida no es tan sencilla. Pero cuando me refiero a que todo está en nosotros me refiero a que nosotros somos los que elegimos como afrontar todo aquello que nos va pasando, que actitud tomar, como actuar, si queremos que ese problema que se nos ha presentado nos hunda durante un tiempo o como dicen en España “cojamos el toro por los cuernos” y afrontemos la situación en vez de estarnos lamentando. Una vez cuando estaba pasando por una mala situación me dijo “pierdes tu tiempo lamentándote, porque con los problemas pasan dos cosas o tienen solución o no la tienen, entonces no pierdas tu tiempo lamentándote porque si tienen solución búscala rápidamente, pero si no la tienen tienes que seguir con tu vida, esto no se acaba aquí” Es una frase que se me quedó muy grabada y la verdad que a lo largo de estos años me ha ayudado mucho a saber afrontar mejor los problemas que se me han presentado. Es verdad que lo primero que pienso es “que mal ¿y ahora que hago? ¿por qué me tiene que pasar a mí?” Bueno siempre vienen a nuestra mente primero los pensamientos negativos, pero es hora de cambiar el chip. Es hora de ir entrenando nuestra mente para poder actuar rápido y no “hundirnos” en ese vaso de agua.

         Lo primero que te puedo decir es que aunque te vengan pensamientos negativos y pesimistas cada vez que tienes un nuevo problema los intentes eliminar de tu mente y actuar rápidamente. Busca enseguida soluciones y piensa como puedes solucionar o salir de esa situación. Si te dejas llevar por los pensamientos negativos en vez de pensar que puedes hacer por estar mejor, terminaras pensando que el problema es mucho peor de lo que en verdad es. Además, si te das cuenta hasta el día de hoy has conseguido salir de todos los problemas. Yo muchas veces pienso que de todos los problemas que he salido, hubiera salido muchísimo antes si hubiera dejado de lado tantos pensamientos negativos y tanto drama. Créeme cuando te digo que todo está en ti. No puedes cambiar lo que viene a tu vida, pero si puedes cambiar la situación. Todo está en tu mente, TODO ABSOLUTAMENTE. Eres tu el que controla tus pensamientos, tienes que pensar siempre en positivo y que todo aquello que viene pasará, porque todo es temporal.

         Las experiencias de nuestra vida nos harán mejores o peores, pero de ti depende que te hagan mejor esas experiencias. Porque si tú quieres salir adelante harás todo lo posible para que de ese problema salgas como un “nuevo tu”, es decir, que salgas renovado o que salgas destrozado. La única manera de vencer al mundo es venciéndote a ti mismo, porque solo tú eres la única persona a la que tienes que superar nunca olvides eso.

         Nunca dejes que las cosas que pasen en tu vida te hagan dejar de VIVIR INTENSAMENTE y de seguir avanzando y aprendiendo de este gran camino al que llamamos vida.
Modelo: Dayanna Chica 
Lugar: Baños de Agua Santa - Ecuador
Fotógrafo: Miguel Chica 

lunes, 28 de mayo de 2018

Quiérete y sé feliz

Muchas veces a lo largo de nuestra vida hay momentos en los que no nos sentimos bien con nosotros mismos. Nos vemos con malos ojos, nos comparamos con los demás, nos deprimimos. A lo largo de estos meses estoy aprendiendo una de las lecciones más importantes de mi vida. EL AMOR PROPIO, puedo decir que hasta el día de hoy es una de las cosas que más me está costando aprender. Es difícil empezar a querer todo eso que una vez despreciaste de ti mismo. Es difícil mirarte al espejo con ojos de amor y decirte a ti mismo “te quiero”. Muchas veces se vive más del amor que los demás nos dan, que de nuestro propio amor. Cuando realmente la persona con la que pasaremos toda nuestra vida es con nosotros mismos. Es frustrante cuando te sientes mal contigo mismo, cuando te crees todo lo que los demás dicen de ti y realmente te terminas convirtiendo en la persona que ellos decían que tú eres. Es triste mirarte al espejo y no poder mirarte con orgullo.

         Realmente son momentos muy complicados, son momentos en los que no sabes que hacer, ni qué solución buscar, por dónde empezar a cambiar esos pensamientos, por dónde empezar a quererte más y disfrutar con tu propia compañía. Muchos hablan de soledad, pero sinceramente creo que no es malo estar solo contigo mismo, más bien es el miedo a escuchar nuestros propios pensamientos lo que nos hace temer estar solos de vez en cuando. Una persona me dijo hace un tiempo y siempre me lo dice, que todo está en la mente. Muchas veces había escuchado eso, pero no ha sido hasta ahora que he decidido dar un cambio a mi vida que me he dado cuenta de la razón que tiene. Todo empieza en tus pensamientos, eres tú mismo el que tiene que pensar como quiere ser, como quiere mostrarse a los demás, eres tú el que tiene que quererse y todo empieza allí, en la mente. Nuestros pensamientos tienen muchísimo más poder del que nosotros pensamos, cuando nos decimos constantemente que somos malos en algo o que no sabemos hacer nada bien, nos estamos limitando a nosotros mismos. No podemos ser nosotros mismos los que nos limitemos a cambiar, no podemos ser nosotros mismos los que nos pongamos barreras, porque si no cuando llegue una persona que realmente solo venga a criticarte y a hacerte sentir inferior, a humillarte, lo único que harás es creerte que eso que está diciendo es verdad y que posiblemente tenga razón. No tienes que permitir que estas cosas afecten a tu bienestar. La vida da muchas vueltas y hoy puedes sentirte realmente mal contigo mismo y el día de mañana ser una persona que se ama como ninguna otra. Obviamente, como todo en la vida lleva un proceso largo y tedioso, pero ¿acaso algo que merece la pena es fácil de conseguir? ¡NO! Porque si fuera fácil todo el mundo lo haría.

         Este proceso es difícil y muchas veces te sentirás estancado y volverás a sentir que no sirves para mucho y te menospreciaras a ti mismo, pero el camino no es fácil aun así hay que disfrutar del proceso, habrá cosas buenas, habrá cosas malas, aprenderás muchas cosas nuevas de ti mismo, descubrirás grandes cualidades escondidas, encontrarás realmente tu valor. Yo soy la primera persona que te puede asegurar que el camino no es fácil y también que no es algo que lleve poco tiempo, es decir, no te vas a querer de un día para el otro por arte de magia. Como he dicho antes, todo lleva su tiempo, todo es a base de esfuerzo, de constancia, de tener una mente positiva en aquello que intentas cambiar en tu vida.

         El primer paso para quererte es querer hacerlo de verdad. Es difícil admitir que no nos queremos o que nos queremos muy poco, es difícil porque te sientes vulnerable y débil ante los demás, pero lo importante de todo esto es que tengas ganas de cambiar la situación. Haz cosas con las que te sientas feliz, sal a dar un paseo, ve de viaje, haz ejercicio, lee, come sano, disfruta con las personas que más quieres. Son esas pequeñas cosas que cada día nos hacen felices las que nos ayudarán a darnos el empujón para poder salir adelante y poder empezar a tener un gran amor propio por nosotros.

         Desde mi experiencia y estando en este proceso nada fácil, pero que sé que merece realmente la pena, te puedo decir que el camino no es color de rosa, habrá momentos en los que querrás dejar todo y volver a tu yo de antes donde solo te auto compadecías de ti mismo y te tenías pena y con eso todo solucionado, pero eso no es avanzar. Para avanzar y crecer hay que quererse y para empezar a quererse hay que cambiar. Puedo decir sin dudarlo que la mejor decisión que he tomado es querer darme el valor que merezco y sobre todo verlo yo para poder hacérselo ver a los demás. Puede que muchas veces también te sientas solo y pienses que nadie te apoya, pero es ahí cuando más arriba tienes que estar y saber que si no hay nadie allí apoyándote te tienes a ti mismo, tienes el mejor apoyo que puedes tener, TÚ.

         No dejes de intentar ser la mejor versión de ti mismo, porque solamente allí encontrarás esa felicidad que piensas que los demás tienen y tú no. Las personas que son realmente felices, es porque han decidido quererse y han decidido luchar por si mismos todos los obstáculos que se les han presentado. No dejes de VIVIR INTESAMENTE porque la vida pasa y no se repite. 
Modelo: Yuly Chica 
Lugar: Embalse de Leurtza, Navarra- España 
Fotografía: Dayanna Chica 

lunes, 6 de noviembre de 2017

Lo que no necesitamos

Muchas veces a lo largo de nuestra vida vamos viviendo muchas cosas que nos hacen ser de una manera determinada. Todas las personas que vamos conociendo influyen de una manera u otra en nuestra manera de ser, somos como plastilina que vamos pasando por muchas manos, y todas nos van moldeando.  

         En este relato quiero hablar de esas personas que no nos dejan avanzar, por suerte o por desgracia a lo largo de nuestra vida nos vamos a encontrar con muchísimas personas que no vamos a necesitar en nuestra vida, es decir, hay muchas personas que están o que estaban que posiblemente lo único que hacían era estancarnos en el lugar en el que estábamos. Bien es verdad que muchas veces esas personas al principio, cuando empezaste a entablar relación con esa persona te parecía que te aportaría grandes cosas, va pasando el tiempo y les vas cogiendo un cariño especial, pero luego es cuando te das contra la pared ¿Por qué? Porque no todas las personas son lo que aparentan ser. Siempre esperamos recibir lo quedamos, es lógico. Pero no todo el mundo sigue nuestra lógica, hay personas que simplemente se aprovechan de que eres una persona que siempre estás pendiente, de que puedes ayudar en cualquier problema o conflicto que le pueda surgir. Otras tantas simplemente se aprovechan de tu compañía, sí has leído bien. Hay personas que muchas veces se sienten solos, aburridos o no saben qué hacer y son solo en esos momentos en los que te buscan para poder estar contigo, te piden ayuda. Mientras tanto… eres insignificante.

    Dime, cuantas veces has deseado que realmente esa persona te prestara la atención que tú le prestas, cuantas veces has deseado recibir una llamada para simplemente escuchar ¿Cómo estás?, cuantas veces has deseado que te dieran lo mismo que tu das e incluso un poquito más. Son tantas las cosas que de seguro has deseado con personas que no te daban el valor que realmente te correspondía. Es verdad que muchas veces aunque no recibamos lo que damos, seguimos ahí teniendo la esperanza de que posiblemente un día esa persona, se de cuenta de todo lo que has hecho por ella sin esperar nada a cambio. Es verdad que hay personas que no deberíamos tener en nuestras vidas, hay personas de las que simplemente acordándonos, se nos sigue haciendo un nudo en la garganta y deseamos que todo eso no vuelva suceder.

     Es verdad que suena todo como muy negativo, pero en verdad no lo es. Es cierto que si tenemos personas tóxicas en nuestra vida tenemos que dejarlas ir, aunque no queramos porque muchas veces a pesar del daño hay un cariño. Pero lo que tenemos que hacer es seguir, las personas así solamente logran estancar nuestro progreso y debemos seguir adelante con nuestras metas y sobre todo con NUESTRA VIDA.  Es difícil, pero no imposible.

     Rodéate de personas que te ayuden a progresar a ver la vida de una forma más positiva y con una sonrisa siempre en tu rostro. No dejes que los demás no te dejen VIVIR INTENSAMENTE, más bien enséñales tú el gran valor de este gran regalo que es LA VIDA. 
Modelo: Yuly Chica
Fotografía: Dayanna Chica 
Lugar: Embalse de Leurtza (Navarra) 

martes, 25 de julio de 2017

El lugar en el que vivimos

Quiero empezar este relato con una pregunta ¿eres feliz con la sociedad en la que vives?

         Es una pregunta que pocos hacen, pero que realmente deberíamos hacer más a menudo. A día de hoy y siendo sinceros totalmente ¿Cuántos piensan que la humanidad está retrocediendo? Tal y como se ven las cosas parece todo muy negativo, pero en verdad creo que deberíamos mirar las cosas con un poco más de positividad, es verdad que todo cada vez está un poco peor. Pero hay una cosa que yo nunca pierdo y es la esperanza. Esos pequeños gestos que día a día veo y que me sacan una sonrisa porque no doy todo por perdido. Por esas personas que ceden su asiento en el autobús a las personas que realmente lo necesitan, esas personas que cuando te faltan unas pocas monedas para poder pagar y no tienes te ayudan en vez de mirarte mal para que te des prisa, esas personas que sin conocerlas de nada te sonríen por la calle. Esos pequeños detalles me hacen no perder la esperanza en las personas, todos somos buenos, claro que unos más que otros pero lo somos.

         Lo que está pasando es que está sociedad en la que vivimos nos está convirtiendo en personas egoístas, rencorosas, egocéntricas. Si entras en el ciclo que todos entran, entonces no te darás cuenta en lo que te estas convirtiendo. Cuando paras un poco el ritmo de esta vida loca que nos trae de aquí para allá, te das cuenta que la vida es mucho más fácil de lo que parece, te das cuenta que hay personas realmente amables y que poco o nada te cuesta regalar una sonrisa.

         Las altas esferas y los que intentan controlarnos han diseñado miles de cosas para volvernos un poco menos humanos, han intentado cambiar nuestra verdadera esencia, han intentado que no seamos lo que no podemos evitar ser, seres emocionales. Nos movemos y actuamos por emociones, vivimos a base de lo que sentimos. Las grandes empresas y las nuevas modernidades nos han hecho creer que nuestra felicidad se encuentra en tener ese nuevo móvil que tiene la mejor cámara del mundo y que tiene mil aplicaciones que te harán la “vida más fácil”. Nos han hecho creer que gastando una infinidad de dinero alcanzaremos esa felicidad que tanto buscamos y que por mucho que busquemos no encontramos nunca. Déjame decirte una cosa, la felicidad nunca la vas a encontrar teniendo ese móvil tan caro o esa televisión tan grande, ni mucho menos teniendo esa ropa tan a la “última”. La felicidad la vas a encontrar estando con tu familia viendo una película, la vas a encontrar en esos momentos de locura con tus amigos, la vas a encontrar en esos pequeños detalles, en esa sonrisa desconocida que se queda grabada en tu memoria, en esa canción que tantos buenos recuerdos te traen, en esas personas que aparecen en nuestra vida de un día para otro y se convierten en lo mejor de nuestra vida, en esas charlas que nunca acaban y que terminas contando la mitad de tu vida, en esa carta que tienes guardada desde hace años, en esa pulsera que te dio alguien especial. La felicidad que ahora nos venden es otra completamente diferente.

         Antes cuando iba por la calle veía a las personas mirando a su alrededor, miraba a las personas en el autobús y te sonreían. Ahora cuando voy por la calle veo a muchas personas concentradas en sus móviles, lo mismo pasa en el autobús, hay personas que se suben y en cuanto se sientan sacan su móvil y hasta que se bajan no han levantado para nada la mirada. Es muy triste ver como las personas ya no se miran a los ojos, es triste ver como las personas te hacen más caso por Whatsapp que en persona. La felicidad ahora se trata de que no te dejen en visto y que te contesten lo más pronto posible, que te escriban un mensaje cuando te despiertes y otro cuando te vayas a dormir y a poder ser otro a mitad del día para saber cómo te está yendo ¿Dónde quedaron esas llamadas telefónicas que nunca acababan?

         Las altas esferas están poco a poco apoderándose de lo más valioso que tenemos, que es nuestra humanidad, nuestras ganas de vivir. Las personas se están volviendo egoístas, piensan solo en ellos mismos y en lo que les queda por conseguir sin importarles tan siquiera si la persona que está al lado suya necesita de su ayuda. El ritmo tan acelerado que llevamos de vida nos chupan las energías y muchas veces perdemos más tiempo intentando ganar todo el dinero del mundo, que pasando cinco minutos auténticos con las personas que más queremos.

         Los recuerdos más bonitos que tenemos son con las personas que más queremos, no creo que tus recuerdos más significativos sean esos días agotadores de trabajo.

         Pensamos que si nuestra felicidad no la ven los demás, no somos completamente felices. Pensamos que sí no subimos a las redes sociales lo bien que te lo pasaste en ese viaje que hiciste con tus amigos, y que lo vea todo el mundo no somos totalmente felices, pensamos que demostrar lo felices que somos a los demás, nos hará más felices. Pero en verdad ¿te hace feliz? No digo que las redes sociales sean un gran instrumento, es asombroso pensar que hace unos años apenas te podías comunicar con personas que vivían a kilómetros de ti y ahora con solo dar un clic ya puedes saber todo de alguien que vive en la otra punta del mundo. Creo que todo está en saber utilizar bien las herramientas de las que disponemos.

         Todas estas cosas de las que estoy hablando, las digo por propia experiencia. El otro día, mientras estaba con mi hermana me di cuenta que las dos estábamos en el mismo lugar, pero ninguna decía nada porque cada una estábamos en nuestro móviles y me dio mucha pena pensar que pudiendo estar hablando y riéndonos de mil cosas lo único que hacíamos era mirar nuestros móviles y responder nuestros mensajes. Poco a poco vamos perdiendo esos pequeños momentos que podemos vivir con nuestros seres más queridos.

         La felicidad la vas a encontrar viviendo sin tener que demostrar a los demás lo feliz que eres, no la vas a encontrar llenándote de “me gusta” en tu foto, para saber qué tan “guapo/a” eres para los demás. La felicidad la vas a encontrar primero en tu amor propio, siendo feliz contigo mismo, queriéndote tal y como eres y no teniendo que recibir la aprobación de los demás para saber si eres de una o de otra manera.

         Nos dedicamos a mirar lo que no tenemos, en vez de valorar y agradecer lo que tenemos, nos creemos infelices cuando vemos que otra persona tiene tal cosa que nosotros no tenemos, cuando la persona que vive debajo de tu casa se conforma con poder tener 5€ diarios para poder al menos llevarse un trozo de pan a la boca. Cuanto más tenemos, más queremos. Nunca nos terminamos de conformar con lo que tenemos, pensando que eso que nos falta nos hará más felices cuando lo tengamos.

         Estamos dejando de lado lo verdaderamente importante de la vida, estamos dejando de lado la vida. Malgastamos nuestro tiempo en buscar la aprobación de las demás personas, dejamos de hacer cosas por el miedo al qué dirán, perdemos trenes en nuestra vida que nunca volverán pensando más en lo que los demás piensen de nosotros, que en lo que en verdad nosotros queremos ¿Qué sentido tiene? Después cuando seamos mayores nos arrepentiremos. Un consejo que me dio una vez una persona fue que nunca me deje llevar por la opinión de los demás, porque cuando estas empezando a conseguir tus metas a muchas personas no les agradará y empezaran a decirte que te estas arriesgando demasiado o que tal vez es demasiado complicado como para conseguirlo. Todos creían que estaba loca aquella persona que pensó que un aparato podría transportar a personas por el cielo, igual nadie confió en ella, pero si ella misma no hubiera creído en sí misma, ahora mismo igual los aviones no existirían. Nuestro amor propio es el que nos lleva a hacer cosas realmente increíbles y hasta casi “imposibles”.

         Nos pasamos el día fijándonos en los demás, viendo cualquier fallo que cometa para enseguida criticarle, pero cuando nosotros somos los que nos equivocamos no queremos que nadie nos diga nada. En vez de fijarnos en los errores de los demás y criticarles deberíamos ayudarnos entre todos a mejorar y a superarnos día a día, no a intentar estar siempre unos por encima de los otros. La humanidad no está avanzando está retrocediendo, parece que competimos unos con otros por intentar ser los mejores a base de pisotear a los demás. Nos estamos dejando llevar por este sistema que intentar que nos odiemos entre todos, que intenta quitarnos la verdadera esencia de la felicidad, no está arrebatando lo mejor de la vida, VIVIR.

         ABRE LOS OJOS se te está olvidando la esencia de la vida, se te está olvidando lo realmente importante, se te está olvidando VIVIR INTENSAMENTE, no dejes que los demás te digan de que depende tu felicidad, encuéntrala tú y lucha por ella. La felicidad es tuya, no de los demás, no dejes que los demás vivan tu vida, vívela TÚ.

jueves, 20 de abril de 2017

Las personas de nuestra vida

Muchas veces nos paramos a pensar y echamos la vista atrás, muchas de esas veces también con cierta melancolía, tristeza, los tiempos pasados siempre nos parecen mejores que los que estamos viviendo ahora. Echamos en falta muchos momentos que vivíamos antes, personas que estaban en nuestra vida y que a día de hoy ya no están con nosotros por una razón u otra.

         Las personas que se van de nuestra vida siempre nos dejan una huella, un recuerdo, un momento que vivimos con ellas y que cuando lo recordamos nos gustaría volverlo a vivir. Puede que esa persona se haya ido de nuestra vida por una fuerte discusión y que las cosas hayan terminado muy mal, pero aun así siempre guardaremos recuerdos increíbles de esas personas.

         Las personas que entrar en nuestra vida siempre tienen una misión destinada, algunos nos enseñan muchas cosas y nos ayudan a avanzar, a superarnos, a seguir adelante, a mejorar como personas, nos ayudan a conocer lo mejor de nosotros mismos y a ponerlo en práctica. Las personas también nos enseñan a base de buenos golpes, están esas personas que nos decepcionan, que nos hacen confiar en ellas para luego volvernos a decepcionar. Esas personas aunque nos hagan daño, nos ayudan a hacernos más fuertes a saber afrontar mejor los problemas que nos vendrán dentro de unos años. No digo que les tengamos que agradecer el daño que nos hacen, pero aunque nos enseñan a base de caídas y de enfrentamientos, también aprendemos.

         Muchas veces dicen que a las personas que nos hacen daño, hay que pagárselo con la misma moneda dentro de un tiempo, para que puedan probar de su misma medicina, pero desde hace un tiempo me he dado cuenta que no sirve de nada ¿para qué gastar tu tiempo haciendo daño a una persona? Guardar rencor a las personas es una pérdida de tiempo y de espacio en tu corazón. Ganarás más tiempo queriendo a otras personas que haciendo daño al que te lo hizo a ti. Muchas veces es tal la impotencia que sentimos con una persona en concreto, que nos gustaría decirle muchas cosas y soltar mil tonterías por la boca, pero ¿en verdad vale la pena? Muchas veces pienso que cuanto más daño queremos hacer a los que nos han hecho daño, más daño nos hacemos a nosotros mismos.         

Los momentos que pasemos en la vida muchos serán buenos y otros muchos serán malos. Pero si te paras a pensar en algún momento en concreto, siempre has aprendido algo. Has aprendido a mejorar, has aprendido cosas tuyas que no sabías que tenías, has aprendido a ser más fuerte, más paciente y más perseverante. Todas estas cosas que aprendes no siempre serán de los momentos buenos, los momentos malos aunque no nos gusten, nos enseñan más de lo que nos imaginamos y de eso no nos damos cuenta al día siguiente, ni tampoco dentro de un mes, sino con el pasar del tiempo.

         En este relato de hoy, quiero dar gracias a todas las personas que han pasado por mi vida, por todas esas personas que a pesar de haberme hecho daño me han hecho crecer como persona, pero sobre todo a esas personas que pasaron y que en verdad me hicieron mejorar, que me hicieron sacar lo mero de mí en los peores momentos, a esas personas que tanto echo de menos, porque me ayudan a ser mi mejor yo. También a esas personas que a día de hoy están conmigo y me ayudan a mejorar, me ayudan a enfocarme en mis metas y a no desviarme del mejor camino, a ayudarme a conocer el camino correcto, a esas personas que saben ser sinceras aun sabiendo que la verdad duele, a esas personas que nos les da miedo decirme lo que piensan porque saben que me harán crecer.

         Te invito a ti que estás leyendo esto a pensar en todas esas personas que han pasado por tu vida, en TODAS. Piensa en esas personas que tal vez le guardas un poco de rencor y que tal vez ya no vale la pena, piensa en esas personas que te hacían ser tu misma y que ahora ya no están presentes en tu vida, piensa en esas personas que están ahora y te ayudan a crecer, a VIVIR INTENSAMENTE. Piensa y se agradecido, porque no hay mayor regalo que sentir el cariño de otras personas sin que se lo hayas pedido. 


martes, 4 de abril de 2017

Seguir caminando

Últimamente me ha costado mucho escribir relatos, me he atascado, he escrito la mitad de uno y después lo he borrado porque no me gustaba. Cuando te pasan muchas cosas por la cabeza y quieres plasmarlo en un relato o quieres desahogarte es complicado, porque quieres decir tantas cosas a la vez que al final no terminas diciendo nada. Por eso he intentado dejar pasar un tiempo para despejar las ideas y poder poner en un relato algo que realmente se entienda.

         Este año está pasando muy rápido, no sé si es solo sensación mía, pero ya estamos en abril ¡No sé en qué momento han pasado tres meses ya! Al ver pasar el tiempo tan rápido decidí pararme a pensar en todo lo que ha pasado hasta ahora y he sacado muchas conclusiones.

         Es difícil dejar ir a las personas que más quieres, es más difícil todavía ver que aunque a ti te duela alejarte de ellas, a esas personas no les importa o parece no importarles que te vayas alejando poco a poco, pero como bien dice el título de este relato hay que seguir caminando. Muchas veces en esta vida, nos sentiremos solos, incomprendidos, perdidos y desubicados. Algo que he aprendido en estos momentos en los que me he sentido así es que siempre, siempre volvemos a encontrar el rumbo. Pero lo mejor de esto es que nadie nos ayuda, y no, no lo digo en tono sarcástico. Aunque no lo parezca estos momentos en lo que nos encontramos perdidos son los mejores porque nos ayudan a encontrarnos con nosotros mismos, nos ayudan a ver cuál es nuestra meta, hacia donde vamos y que queremos ser, también nos ayuda a ver las cosas desde otro punto de vista y además podemos ver cambios en nosotros mismos.

         Estamos aquí para pasar una serie de pruebas, la vida podría ser muy bonita y ser perfecta siempre, todo color de rosa. ¿Pero qué te llevas? Las pruebas por las que pasamos son difíciles, claro que sí. Pero si no pasáramos por esas pruebas no estaríamos donde estamos, ni fuéramos lo que somos.

         Lo único que nos queda es seguir caminando, seguir avanzando, seguir aprendiendo. No sabemos lo que pasará mañana, pero eso es lo emocionante de VIVIR, si tuviéramos un “guión” escrito con todo lo que nos va a pasar cada día de nuestra vida perdería ese toque de magia que tiene la vida. Puede que haya días muy muy aburridos, monótonos, rutinarios, pero si te paras a pensar al final del día, siempre hay algo que lo hace diferente de todos los demás. Una sonrisa desconocida, un mensaje cariñoso, un encuentro inesperado, una sorpresa. En lo más simple, en lo más pequeño está lo esencial. Ese pequeño detalle, te cambia el día.

         Nunca te dejes abatir por las dificultades, más bien úsalas a tu favor para poder aprovechar intensamente tus cualidades. Pero sobre todo, no dejes de VIVIR INTENSAMENTE, porque será viviendo intensamente donde encuentres los regalos más preciados de la vida. 

sábado, 4 de marzo de 2017

Rendirse es de cobardes

Primero que todo les quiero pedir perdón porque he estado todo febrero sin subir ningún relato cuando dije que lo haría, lo siento. Ha sido un mes bastante intenso y está siendo un año increíble para mí, como todos con nuestras cosas buenas y malas, pero espero que para ti que estás leyendo esto esté siendo un año increíble tambiénJ. Quiero decir millones de cosas, me han pasado tantas cosas que quiero plasmar en mis relatos, pero bueno el que más ha calado en mí son las palabras que leerás a continuación.

         Estos últimos meses me he planteado muchas nuevas metas, muchos nuevos objetivos y sobre todo muchos proyectos. Son tantas las cosas que he pensado, que al final sin antes haber empezado a hacerlas me he cansado ya. Una de las grandes cosas que estoy aprendiendo estos meses y la que más me está costando hacer es ser constante. Es complicado ponerte una meta y saber ser perseverante hasta que lo consigues, pero déjame decirte que así es la naturaleza humana, no me voy a poner a hablar de antropología ni mucho menos, pero la tendencia natural de las personas es dejarnos llevar por la dejadez y por lo que más cómodo se nos hace. Sí, somos vagos por naturaleza, suena mal pero no se puede decir de otra forma.

         Aprende a ponerte metas que puedas cumplir a un corto periodo de tiempo, pequeñas metas que hagan un resultado excelente de algo mucho más grande. Cuanto más alejada de la realidad es la meta que te pones, más rápido te desanimaras a luchar por eso que quieres conseguir. Como he dicho antes, es difícil ser constante en lo que nos proponemos, pero creo que si es algo que realmente deseamos con toda la ilusión del mundo, daremos todo lo que tenemos y más por poder conseguir eso que tanto queremos y tanto anhelamos. Lo importante de todo esto es saber y tener conciencia de lo valioso que eres y sobre todo ver con claridad que todo lo que te propongas está a tu alcance, pero claro siempre que sean metas realistas. Las grandes cosas que han conseguido personas muy reconocidas en el mundo, es porque han visto la gran capacidad que tenían para llegar a ser SU MEJOR YO.

         “Si fuera fácil, todo el mundo lo haría”, es una de las frases que últimamente retumban incesantemente en mi cabeza. Piensa que todo lo que estas planteándote hacer, cumplir, llevar a cabo requiere un trabajo de tu parte y que si tu no lo haces nadie lo hará por ti. Puede que te lleve semanas, meses e incluso años conseguir aquello que tanto quieres, pero como bien dice la frase si fuera fácil conseguir grandes cosas, todo el mundo lo haría. Creo que nos damos por vencidos muy fácilmente, no nos gusta salir de nuestra dichosa “zona de confort”, se está tan bien dentro de ella que ¿para qué salir?

         Las personas nos volvemos conformistas con lo que tenemos, sin saber que hay que dejar las cosas buenas, paras conseguir cosas excelentes. Nos escudamos en las excusas del día a día: “Es que no tengo tiempo”, “es que es imposible”, “estaría bien conseguirlo, pero estoy bien así”, “¿Y si sale mal?”. Al final siempre hay una cosa u otra que nos alejan de nuestros objetivos y pasamos de darlo todo hasta el final a dejarlo de lado y decir que no podemos hacerlo porque es “imposible”. Las cosas imposibles a mi parecer no existen, porque todo lo que te imaginas que puedes llegar a ser, es porque lo puedes conseguir.         

         Hace unos cuantos años las personas pensaban que estaba loca la persona que pensaba que podía haber algo que pueda transportar a las personas por el aire, pero a día a de hoy es normal tomar un avión para ir de un lado a otro, creían que estaba loca la persona que pensaba que las personas se podían comunicar por medio de un aparato, a día de hoy hacemos llamadas frecuentemente y a nadie le resulta extraño ver a una persona con el móvil por la calle.

         Lo que quiero decir es que es muy fácil rendirse, pero recuerda el sentimiento que tienes cada vez que consigues algo que tanto querías, aprobar ese examen para el que tanto has estudiado, conseguir el trabajo de tus sueños. Los sueños no están solo para imaginarlos, están para cumplirlos.


         No pierdas el tiempo imaginando lo que podría llegar a pasar si hicieras esto y aquello, más bien ponte a ello. No desistas hasta que lo consigas, porque conseguir tus metas una tras otra te harán una persona excelente, pero para eso no hay que dejar de VIVIR INTENSAMENTE. 

martes, 13 de diciembre de 2016

¡Arriesgate!

Seguramente al leer el título te vino a la cabeza una persona en concreto, un nombre, un recuerdo. Creo que todos o la gran mayoría por lo menos tenemos a esa persona que ha marcado nuestra vida, esa persona que llegó un día y no sabías que llegaría a ser tan importante para ti. Esas relaciones ya sean de amistad o de pareja que son grandes cambios para nosotros.

Muchas veces es difícil asimilar que las personas pueden llegar a cambiarnos tanto, incluso nos es difícil asimilar que esas personas han hecho que perdamos un poco el control de nuestras acciones. Conoces a alguien, te cae bien y poco a poco se va ganando tu confianza, pero después de tu confianza viene tu cariño y después de tu cariño ya no sabes como pero… ha terminado de atraparte. Muchas cosas empiezan con simples tonterías y acaban por la misma razón. Aunque muchas veces nos duela aceptarlo perdemos a grandes personas en nuestra vida por el orgullo, por tener miedo a decir lo que sentimos, a expresar eso que la otra persona nos despierta. Pero ¿Por qué no arriesgarse? Al final nos terminamos quedando con el… ¿Qué hubiera pasado si…? Que hubiera pasado si le hubieras dicho que querías que se quedara, que hubiera pasado si le hubieras dicho que le querías, que hubiera pasado si le hubieras dicho todas esas cosas, que por miedo no le dijiste. En verdad nunca lo sabrás, porque por desgracia nos es más fácil decir cualquier tontería, que decir en verdad todo lo que sentimos sin miedo. Es más lo que hubieras ganado que lo que hubieras perdido, a veces hay que lanzarse y arriesgarse más, bien dicen que las grandes cosas se consiguen arriesgándose.

¿Quieres un consejo? ¡Arriesgate! Cuando en verdad quieres que una persona se quede en tu vida tienes que hacer lo imposible por conseguirlo, por intentar que no se vaya, darlo todo hasta el final. Conozco a muchas personas que lo han dado todo hasta el final, bien es verdad que no vivimos en una película o en un cuento de hadas, muchas lo lograron, lo dieron todo y recibieron el doble y otras muchas no lo consiguieron aun dándolo todo, pero ¿sabes qué? Todas esas personas que conozco se sienten satisfechas y orgullosas de haberlo dado todo hasta el final. Te preguntaras ¿Por qué? Lógicamente las personas que lo consiguieron se sienten contentas por haber conseguido aquello por lo que estuvieron luchando, pero las que no lo consiguieron se sienten satisfechas por haberlo dado todo, por no haber dejado ni una estrategia sin usar, se sienten satisfechas porque han sido ellas mismas, sin tener que fingir, sin tener que reprimirse, se han sentido LIBRES, aunque no hayan conseguido su propósito.

Te animo a que cada día te arriesgues a dar un poco más, es verdad que a veces dar y no recibir nada también duele, pero ¿y si sale bien? Tienes las mismas posibilidades de ambas ¡APROVECHALAS! no sé tú, pero yo siendo una persona tan impaciente y curiosa odio quedarme con el ¿y si…? Para que quedarse con eso pudiendo seguir un poco más. Además como bien dicen: “nadie dijo que fuera fácil, pero valdrá la pena” sea para bien o para mal las experiencias que vas coleccionando a lo largo de tu vida crean lo que eres, crean tu vida, son como pequeños ladrillos hasta conseguir construir esa gran casa, esa cada ideal. Dime ¿Qué es una casa sin ladrillos? No es una casa. Pues lo mismo te pasa a ti ¿Qué es una persona sin experiencias? Un robot.

ARRIESGATE Y APRENDERAS A VIVIR INTENSAMENTE. 



jueves, 10 de noviembre de 2016

Olvidamos vivir

Hace poco más de dos semanas recibí una noticia, que aun cuando la recuerdo me entristece. Me dijeron que había fallecido un compañero que iba conmigo al instituto. Son este tipo de noticias que realmente no te las quieres creer, son como noticias que al no querer creértelas quieres pensar que son una broma de muy mal gusto, quieres pensar que no es verdad. Lo peor de tener veinte años y que una persona que conoces de cerca, que tiene la misma edad que tu fallezca, es un choque con la realidad. De repente te das cuenta de muchas cosas. Te das cuenta de que cada día pierdes el tiempo haciendo cosas que posiblemente no te sirven mucho. Pierdes el tiempo haciendo cosas que no te gustan. Te hacen pensar que si en verdad estas llevando la vida que quieres llevar, si lo que estás haciendo te hace sentir contento/a, y que si hoy fuera el último día que estuvieras vivo te sentirías orgulloso/a de la vida que estas llevando.

Es un poco triste pensar que muchas veces solo nos ponemos a pensar en estas cosas cuando pasan este tipo de situaciones, como que fallezca una persona conocida para ti y que además lo haga a tan temprana edad. Creo que nos hemos olvidado de vivir. Estamos todos los días tan preocupados por cosas tan insignificantes que nos olvidamos de lo realmente importante que es VIVIR. Nos olvidamos de que cada día es una nueva oportunidad de hacer mil cosas, nos olvidamos de que lo que realmente nos hace ser felices es estar al lado de las personas que más nos quieren y más queremos, que lo realmente importante no son las cosas materiales sino todo los momentos y recuerdos que tenemos de nuestra vida, todos esos aprendizajes que son innumerables.

Me parece que no tendrían que pasar estas cosas para que podamos vivir de una manera que realmente nos guste o el tener que replantearnos una serie de cosas sobre lo que nos pasa. Deberíamos apreciar más el hecho de que cada día nos podamos despertar y poder tener todas las experiencias diarias que tenemos. Podríamos también dedicar un tiempo al día a disfrutar de los que nos rodean y recordarles de vez en cuando que son importantes para nosotros y que los queremos mantener en nuestra vida. Es verdad cuando nos dicen que no sabemos cuándo va a ser nuestro último día. Pensamos o damos muchas veces por hecho que las personas morimos por una enfermedad o por vejez, pero no tenemos asimilado que de un día para otro podemos dejar de estar, podemos no volver a vivir, no volver a disfrutar, no volver a sentir grandes cosas, no volver a vivir pequeñas cosas simples que día a día nos hacen felices.

Arriésgate a hacer todo aquello que quieres hacer, no tengas miedo o pereza a hacerlo, porque si no será dentro de unos años cuando te hayas lamentado por no haberte esforzado, por no haberte lanzado a la piscina a conseguir eso que tanto quieres. Te arrepentirás de no haber vivido tu vida como querías y como lo tenías pensado. Cuando ya seas una persona mayor te arrepentirás más de lo que no hiciste por miedo al qué dirán, por tus propios miedos o por tu pereza, que por todo lo que sí hiciste.

Vive de tal manera que cuando termine el curso de este pulso que le llaman vida loca sepas que ha valido la pena todo lo vivido, que ha valido la pena VIVIR INTENSAMENTE.

Este va por ti I.A.O



miércoles, 12 de octubre de 2016

¿Qué harías si te diera igual lo que pensaran los demás?

Muchas veces en la vida actuamos con el fin de mantenernos en lo que la sociedad ha etiquetado por “normal”. Pero… ¿Qué pasaría si todos dejáramos de lado la opinión de los demás? Me encantan esas personas que hacen lo que ellos quieren y lo hacen porque se sienten realmente cómodos y contentos con lo que hacen sin importarles realmente lo que los demás piensen de ellos. No se dejan llevar por las opiniones de los demás.

            Creo que a lo largo de mi vida me he encontrado realmente limitada por lo que los demás vayan a pensar si actúo de una determinada manera. Incluso ha habido momentos en los que he tenido estudiados mis movimientos exactos para poder actuar con el fin de agradar a las personas con las que estaba en ese momento. Ha sido en esos momentos cuando más incómoda y  poco real me sentía.

            Respondiendo a la pregunta que he hecho al comienzo. Creo que si todos empezáramos a hacer lo que realmente queremos esto sería un “caos”, un hermoso caos. Habría personas mostrándose tal y como son y no simplemente gente que sigue a los demás. Habría personas ayudando a los demás a cumplir sus sueños, sus metas alocadas. Sinceramente creo que tal vez viviríamos más felices. Muchas personas estarían juntas sin importar su edad, su raza o su status social. Muchas personas alcanzarían grandes metas que tienen en mente, pero que no lo hacen… ¿Por qué? Por lo que piensen los demás. Infinidad de personas vivirían de la forma que más les guste, con quien les guste, de la forma en que deseen.

            Tenemos miedo siempre al qué dirán, pero en parte nosotros también somos culpables de ello. No somos conscientes que somos nosotros los únicos responsables de nuestra felicidad, algo que muy pocas veces tenemos presente en nuestra vida. Dime cuantas veces en tu vida has dejado de hacer cosas porque te han dicho “eso no es para ti”, “deberías buscar algo mejor”, “como puedes estar con una persona diez años mayor que tu”, “estas tomando un camino equivocado”, “¿crees que el/ella te va a hacer feliz?, “¿vas a vivir de eso?” He escuchado innumerables veces, alguna de esas frases a lo largo de mi vida, haciendo que tire a la basura infinidad de oportunidades de ser un poco más feliz.  

            Cada vez intento que la opinión de los demás o lo que ellos piensen que es bueno para mí me afecte menos, aunque es realmente difícil cambiar ciertos hábitos en tu vida. Me hubiera gustado muchísimo tiempo antes dejar de hacer caso a lo que los demás piensen, creo que lo peor que puedes hacer es que lo demás decidan cual debe ser tu felicidad o tus errores en la vida.

           Si te encuentras con uno de estos baches en tu vida, uno de estos conflictos en los que no sabes que hacer, como actuar. Lo mejor que puedes hacer es pensar en ti. Si quieres ser bailarín y es tu gran vocación ¡ADELANTE!, si quieres ser feliz, pero la persona que tanto quieres es mayor o menor que tú, si realmente la quieres ¡ADELANTE! Sí quieres estudiar una carrera que todos dicen que tiene pocas salidas, pero que realmente te gusta ¡ADELANTE! Sí realmente te gusta eso sabrás salir adelante en un futuro. Sí quieres ser algo que piensas inalcanzable, sí quieres personas que crees inalcanzables… solo me queda decir ¡LUCHA POR TU FELICIDAD! Que más dará lo que los demás opinen ellos no van a vivir tu vida por ti, ni mucho menos van a ser felices por ti.

No dejes que la opinión de los demás te haga dejar de VIVIR INTENSAMENTE.




domingo, 2 de octubre de 2016

Empieza a auto-reconocerte, nadie lo hará por ti.

Muchas veces en la vida hacemos cosas o actuamos de una determinada manera solo con el fin de poder complacer a una persona, ya sea para poder caerle bien, para que se fije en nosotros o simplemente para que esa persona que es tan importante para nosotros nos reconozca por aquello que hacemos, que se sienta orgullosa de lo que hemos conseguido. Quieras o no en algún momento de tu vida siempre has buscado la aprobación de otra persona para poder seguir adelante con lo que te has propuesto. Muchas veces has dejado de hacer algo que con toda la ilusión con la que te lo habías propuesto, porque esa persona que tan importante es para ti, te ha dicho que posiblemente si lo haces te equivoques y que aun estas a tiempo de remediar ese fallo que ya has cometido o que estas apunto de cometer. 
           
        Yo por mi parte admito que no una ni dos, si no demasiadas veces en mi vida he hecho caso a lo que las personas más cercanas a mí me han dicho lo que es “correcto” y “adecuado” para mí. Ha sido después de un tiempo cuando me he dado cuenta que había perdido grandes oportunidades por dejarme llevar por lo que dicen otras personas, por creer que esas personas sabían que era lo que me convenía. Además de todo eso, varias veces he hecho lo que creía que estaba bien, no pensando en mí. Sino intentando agradar a esas personas, que se sientan contentas con lo que he hecho, que se sientan orgullosas. Al final terminaba sin una cosa y sin la otra ¿Por qué? Porque intentando buscar lo que a ellos les gustaría que hiciera no lo encontré y además hice un esfuerzo innecesario que no me acercaba ni mucho menos a mi felicidad.
            
       He tenido innumerables fracasos intentando ser reconocida por mis familiares, amigos, conocidos. Después de tantos tropiezos me he dado cuenta que lo mejor es hacer esos esfuerzos por conseguir metas que me hagan más feliz a mi, intentando olvidar que tal vez a los demás no les agrada lo que yo quiero conseguir o lo que intento conseguir. Pero una cosa también tengo bastante clara y es que si a esas personas que tienes a tu lado, no les agrada los objetivos que vas consiguiendo poco a poco es porque realmente esas personas no deberían estar a tu lado, las personas que realmente te quieren se alegraran siempre de lo que consigas sean grandes o pequeñas cosas.
           
        Después de todo este “rollo” que os he soltado, tengo que decir que por eso el título de este relato. Tienes que empezar a auto-reconocerte a ti mismo/a, tienes que empezar a ver el gran potencial que tienes. Porque intentando que los demás te reconozcan y haciendo cosas solamente por  conseguir el agrado de los demás nunca te terminaras de conocer a ti mismo y además de eso créeme que por mucho que te mientas a ti mismo la felicidad no será felicidad. Haz lo que te guste, lo que sientas que tienes que hacer, tienes que aprender a conocerte y así poder hacer lo que te guste sin miedo a que los demás no te acepten. Porque aunque lo demás te rechacen tú serás feliz por estar haciendo lo que te gusta, consiguiendo lo que te propones y si fracasas en el camino busca otro camino. Todo tiene solución y si no la tiene ¿Por qué preocuparse?


Aprende a vivir a tu manera, pero no te olvides de VIVIR INTENSAMENTE.
  


domingo, 4 de septiembre de 2016

Y tú ¿eres feliz?

Si exacto cuantas veces te lo habrán preguntado, cuantas veces te lo has preguntado a ti mismo. Cuantas veces te has preguntado: esto que estoy haciendo ¿me estará haciendo feliz? 

                Qué bonito es admirar una puesta de sol o estar en medio de la naturaleza observando lo bonito que es el cielo en la noche, apartado de tanta contaminación. Dime ¿Cuántas veces a la semana dedicas tiempo a hacer realmente aquello que te hace feliz? Estamos tan ocupados con nuestros agobios, nuestras preocupaciones diarias que nos olvidamos de hacer esas pequeñas cosas que realmente nos hacen felices. ¿Cuánto tiempo a la semana o al día dedicas a estar con aquellas personas que quieres? Si te paras a pensarlo, posiblemente muy poco, mucho menos de lo que te gustaría.

                ¿De qué sirve trabajar 8 horas o más al día? La primera respuesta que te viene a la cabeza es “para poder vivir”, si es verdad. Es necesario trabajar para vivir, pero… ¿para vivir cómo? Pensando en que realmente lo único que quieres es que llegue el fin de semana para descansar. Todo el dinero que ganas sirve para pagar las facturas, para comprar comida, para cubrir aquellas necesidades básicas que tienes. Pero ¿Por qué no escapar por un momento de la rutina? ¿Por qué no hacer aquello que te gustaría hacer al menos un día a la semana? Tal vez si no pensaras tanto en los agobios que tienes, podrías empezar a disfrutar más de la vida y de lo bonito que es vivir.

                Está bien, ahora te pregunto ¿Qué harías si hoy fuera el último día de tu vida? Posiblemente te gustaría viajar, te gustaría estar en cualquier sitio menos trabajando, estudiando, pensando en tantos agobios. Si cada mañana te levantaras preguntándote “¿Qué haría si hoy fuera el último día de mi vida?” No se trata tampoco de dejar de cumplir con aquellas responsabilidades que tenemos, pero si cada mañana te lo preguntas tal vez tu día sería diferente, tal vez mirarías a todas las personas con las que te cruzas con una sonrisa.



                Entonces volviendo a la pregunta inicial ¿eres feliz? Creo que para poder disfrutar de la vida hay que vivir con intensidad, no todos los días son maravillosos pero si vemos la vida desde otro punto de vista, tal vez con otras “gafas” esta puede ser realmente increíble. Tenemos mucho tiempo, pero no por creer que tengamos mucho vamos a desaprovecharlo posponiendo aquello que siempre queremos hacer y que por pereza o por comodidad no hacemos. Es hora de que empieces a aprovechar al máximo esas ganas de vivir que tienes y que tus agobios y tu vida diaria no te dejan sacar. Disfruta de este gran regalo que tenemos día a día ¡PODER VIVIR!






lunes, 1 de agosto de 2016

Momentos en fotografías

¿Te ha pasado alguna vez que tienes grandes momentos de tu vida guardados en fotografías? Pero no te hablo de cualquier tipo de fotografías, te hablo de esas fotografías mentales que se quedan en tu mente de por vida, guardando aquellos momentos realmente importantes en tu vida. Esas fotografías que aunque no las tengas de una manera física, las tienes en tu mente y cada vez que quieres recordar ese momento te viene a la mente esa fotografía, ese detalle, esa sonrisa, esa felicidad. Muchas veces son tan reales que parece que estuvieras nuevamente viviendo ese momento, ese momento donde fuiste feliz, donde te sentiste único y especial, donde aunque estuvieras rodeado de personas era como si solo estuvieras tu y esa o esas personas con las que estabas compartiendo esos momentos.

            Esas fotografías son las mejores, no solo porque las tienes para siempre, sino porque son solo tuyas, nadie sabe exactamente como es, nadie tiene la suerte de tener ese momento único de tu vida, nadie es capaz de sentir lo que tu sentiste, es la sensación de tener pequeñas joyas de tu vida que son solo para ti. Aun habiendo compartido ese momento con más personas, cada uno lo recuerda de una manera diferente y a cada uno le hizo sentir una cosa completamente diferente, por eso ese momento es solo tuyo, porque solo tu te sentiste así, solo tu alcanzaste ese momento de felicidad que nadie pudo arrebatarte y en el que sentías poder tocar la felicidad a manos llenas. Eso es vivir, eso es aprender, eso es experimentar, eso es conocer, eso es anhelar, eso es valorar, eso es extrañar, eso es querer. La felicidad no es permanente, eso lo puedes tener por seguro. Es más no es la primera vez que te lo dirán, pero yo solo quiero recordarte que no olvides aprovechar al máximo esos pequeños momentos que solo son tuyos y de nadie más, esos pequeños momentos donde no se puede ser más feliz, no pierdas tus pequeños intentos de ser feliz con el más mínimo detalle, porque ahí es donde se encuentra la verdadera felicidad, a lo largo de tu vida tendrás trocitos de felicidad, igual que momentos de tristeza,  pero te darás cuenta que solo tu eres el responsable de esa felicidad, de esos pequeñitos momentos de felicidad que te llenan de vida como si fuera eterna. Recuerda hay que VIVIR INTENSAMENTE.






domingo, 26 de junio de 2016

Presentación

Esta parte del blog irá dedicado a muchos de esos momentos que vivimos y que aunque aveces no parezca que solo nos pasa a nosotros posiblemente muchas personas estén pasando por la misma situación.
                Será un apartado con muchos relatos de varias cosas, como bien dice su título “vivir intensamente”  maneras de vivir, cosas que nos pasan día a día, personas que se sienten desorientadas y que tal vez la mejor manera de sentirte reconfortado es sintiéndote identificado con otras personas. Relatos de amor, de desamor, de amistad, de nuestras relaciones del día a día. En muchos de los relatos te sentirás identificado, tal vez no. Quiero que sea un apartado que sirva mucho para poner los sentimientos a flor de piel, para rememorar, para añorar y sobre todo para VIVIR INTENSAMENTE. 

Un apartado dedicado al gran regalo que se nos ha dado que se llama VIDA. 


¿Cambios?

Pensando en todo lo que pasa sin que nos demos cuenta, en que el tiempo vuela puedo decir que la vida nos prepara sin darnos cuenta. Hoy pod...