Hace
poco más de dos semanas recibí una noticia, que aun cuando la recuerdo me
entristece. Me dijeron que había fallecido un compañero que iba conmigo al
instituto. Son este tipo de noticias que realmente no te las quieres creer, son
como noticias que al no querer creértelas quieres pensar que son una broma de
muy mal gusto, quieres pensar que no es verdad. Lo peor de tener veinte años y
que una persona que conoces de cerca, que tiene la misma edad que tu fallezca,
es un choque con la realidad. De repente te das cuenta de muchas cosas. Te das
cuenta de que cada día pierdes el tiempo haciendo cosas que posiblemente no te
sirven mucho. Pierdes el tiempo haciendo cosas que no te gustan. Te hacen
pensar que si en verdad estas llevando la vida que quieres llevar, si lo que
estás haciendo te hace sentir contento/a, y que si hoy fuera el último día que
estuvieras vivo te sentirías orgulloso/a de la vida que estas llevando.
Es un
poco triste pensar que muchas veces solo nos ponemos a pensar en estas cosas
cuando pasan este tipo de situaciones, como que fallezca una persona conocida
para ti y que además lo haga a tan temprana edad. Creo que nos hemos olvidado
de vivir. Estamos todos los días tan preocupados por cosas tan insignificantes
que nos olvidamos de lo realmente importante que es VIVIR. Nos olvidamos de que
cada día es una nueva oportunidad de hacer mil cosas, nos olvidamos de que lo
que realmente nos hace ser felices es estar al lado de las personas que más nos
quieren y más queremos, que lo realmente importante no son las cosas materiales
sino todo los momentos y recuerdos que tenemos de nuestra vida, todos esos
aprendizajes que son innumerables.
Me
parece que no tendrían que pasar estas cosas para que podamos vivir de una
manera que realmente nos guste o el tener que replantearnos una serie de cosas
sobre lo que nos pasa. Deberíamos apreciar más el hecho de que cada día nos
podamos despertar y poder tener todas las experiencias diarias que tenemos.
Podríamos también dedicar un tiempo al día a disfrutar de los que nos rodean y
recordarles de vez en cuando que son importantes para nosotros y que los
queremos mantener en nuestra vida. Es verdad cuando nos dicen que no sabemos
cuándo va a ser nuestro último día. Pensamos o damos muchas veces por hecho que
las personas morimos por una enfermedad o por vejez, pero no tenemos asimilado
que de un día para otro podemos dejar de estar, podemos no volver a vivir, no
volver a disfrutar, no volver a sentir grandes cosas, no volver a vivir
pequeñas cosas simples que día a día nos hacen felices.
Arriésgate
a hacer todo aquello que quieres hacer, no tengas miedo o pereza a hacerlo,
porque si no será dentro de unos años cuando te hayas lamentado por no haberte
esforzado, por no haberte lanzado a la piscina a conseguir eso que tanto quieres.
Te arrepentirás de no haber vivido tu vida como querías y como lo tenías
pensado. Cuando ya seas una persona mayor te arrepentirás más de lo que no
hiciste por miedo al qué dirán, por tus propios miedos o por tu pereza, que por
todo lo que sí hiciste.
Vive de
tal manera que cuando termine el curso de este pulso que le llaman vida loca
sepas que ha valido la pena todo lo vivido, que ha valido la pena VIVIR
INTENSAMENTE.
Este va
por ti I.A.O

Vivir intensamente, esa es la actitud!! 😀
ResponderEliminarExacto! 😘😘
EliminarSin duda alguna.. nos la pasamos preocupados por cosas banales y no le damos la importancia al tiempo que esta transcurriendo en este momento, Hay que darnos el tiempo de vivir y disfrutar el hoy y ahora... Linda noche��
ResponderEliminarEso mismo, has entendido muy bien el mensaje que quería transmitir. Muchísimas gracias por dejar tu comentario y sobre todo por tomarte un poco de tu tiempo en leerlo. Espero que sigas leyendo mi blog un saludo muy grande Karen :)
Eliminar