martes, 13 de diciembre de 2016

¡Arriesgate!

Seguramente al leer el título te vino a la cabeza una persona en concreto, un nombre, un recuerdo. Creo que todos o la gran mayoría por lo menos tenemos a esa persona que ha marcado nuestra vida, esa persona que llegó un día y no sabías que llegaría a ser tan importante para ti. Esas relaciones ya sean de amistad o de pareja que son grandes cambios para nosotros.

Muchas veces es difícil asimilar que las personas pueden llegar a cambiarnos tanto, incluso nos es difícil asimilar que esas personas han hecho que perdamos un poco el control de nuestras acciones. Conoces a alguien, te cae bien y poco a poco se va ganando tu confianza, pero después de tu confianza viene tu cariño y después de tu cariño ya no sabes como pero… ha terminado de atraparte. Muchas cosas empiezan con simples tonterías y acaban por la misma razón. Aunque muchas veces nos duela aceptarlo perdemos a grandes personas en nuestra vida por el orgullo, por tener miedo a decir lo que sentimos, a expresar eso que la otra persona nos despierta. Pero ¿Por qué no arriesgarse? Al final nos terminamos quedando con el… ¿Qué hubiera pasado si…? Que hubiera pasado si le hubieras dicho que querías que se quedara, que hubiera pasado si le hubieras dicho que le querías, que hubiera pasado si le hubieras dicho todas esas cosas, que por miedo no le dijiste. En verdad nunca lo sabrás, porque por desgracia nos es más fácil decir cualquier tontería, que decir en verdad todo lo que sentimos sin miedo. Es más lo que hubieras ganado que lo que hubieras perdido, a veces hay que lanzarse y arriesgarse más, bien dicen que las grandes cosas se consiguen arriesgándose.

¿Quieres un consejo? ¡Arriesgate! Cuando en verdad quieres que una persona se quede en tu vida tienes que hacer lo imposible por conseguirlo, por intentar que no se vaya, darlo todo hasta el final. Conozco a muchas personas que lo han dado todo hasta el final, bien es verdad que no vivimos en una película o en un cuento de hadas, muchas lo lograron, lo dieron todo y recibieron el doble y otras muchas no lo consiguieron aun dándolo todo, pero ¿sabes qué? Todas esas personas que conozco se sienten satisfechas y orgullosas de haberlo dado todo hasta el final. Te preguntaras ¿Por qué? Lógicamente las personas que lo consiguieron se sienten contentas por haber conseguido aquello por lo que estuvieron luchando, pero las que no lo consiguieron se sienten satisfechas por haberlo dado todo, por no haber dejado ni una estrategia sin usar, se sienten satisfechas porque han sido ellas mismas, sin tener que fingir, sin tener que reprimirse, se han sentido LIBRES, aunque no hayan conseguido su propósito.

Te animo a que cada día te arriesgues a dar un poco más, es verdad que a veces dar y no recibir nada también duele, pero ¿y si sale bien? Tienes las mismas posibilidades de ambas ¡APROVECHALAS! no sé tú, pero yo siendo una persona tan impaciente y curiosa odio quedarme con el ¿y si…? Para que quedarse con eso pudiendo seguir un poco más. Además como bien dicen: “nadie dijo que fuera fácil, pero valdrá la pena” sea para bien o para mal las experiencias que vas coleccionando a lo largo de tu vida crean lo que eres, crean tu vida, son como pequeños ladrillos hasta conseguir construir esa gran casa, esa cada ideal. Dime ¿Qué es una casa sin ladrillos? No es una casa. Pues lo mismo te pasa a ti ¿Qué es una persona sin experiencias? Un robot.

ARRIESGATE Y APRENDERAS A VIVIR INTENSAMENTE. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Cambios?

Pensando en todo lo que pasa sin que nos demos cuenta, en que el tiempo vuela puedo decir que la vida nos prepara sin darnos cuenta. Hoy pod...