Hace ya mucho tiempo que
no escribo nada este apartado y la verdad que no ha sido porque no haya
querido, pero la verdad me está resultando todo muy complicado.
Tras esta breve introducción os diré porque he decidido
volver a escribir en el apartado de “buscando igualdad”. Todos estos meses he
estado luchando mucho con muchas cosas relacionadas con este tema, es difícil
tratar de buscar igualdad en el mundo cuando en tu entorno no lo hay. Es
complicado ser una persona que defiende a más no poder la igualdad, cuando en
tu propia casa no existe eso. La verdad que me frustra mucho el hecho de ver
que por más que hables, que empieces a actuar, las cosas sigan igual. La
desigualdad es algo que a día de hoy no sé muy bien si se está viendo un avance
o un retroceso.
Es
asombroso ver la cantidad de mujeres asesinadas por sus parejas o la cantidad
de jóvenes violadas, maltratadas y asesinadas. Las personas se asombran cuando
ven semejantes atrocidades, pero ¿de qué nos asombramos? Sí, lo digo totalmente
en serio. No debería asombrarnos cuando somos nosotros mismos los que dejamos
que estas cosas pasen, cuando dejamos nosotros mismos que esta situación se
siga dando. “La historia no se cambia” ¿Cómo qué no? Yo como una chica que soy
me siento realmente intimidada por la mirada morbosa y repulsiva de algunos
hombres cuando pasas por la calle, parece que solo con caminar ya les estas
provocando. Lo peor de todo es que no voy vestida ni con un escote, ni con una
minifalda. Eso de “seguramente iría provocando tal y como iba vestida” es una
excusa barata que muchos ponen, solo para no pensar en que es momento de actuar
y frenar esas acciones ¿es que acaso no te influye? ¿Y si mañana le pasa a tu
madre a tu hermana a tu mejor amiga? Dime ¿Cuál es el momento para empezar a
actuar? La respuesta a esta pregunta es AHORA.
Si
tú, el que está leyendo ahora esto eres hombre y fomentas la desigualdad en tu
casa sin darte cuenta, empieza a fijarte en las cosas que haces para que nada
cambie. Las pequeñas acciones cambian una realidad, un hombre tiene manos para
planchar, cocinar, limpiar y arreglar su propio cuarto no hace falta que esté
esperando que la mujer de la casa lo haga.
Escucho
a muchos hombres como se les llena la boca diciendo “no, es que los tiempos han
cambiado” y luego les ves en su casa y no saben ni doblar un pantalón. Sí, sé
que no soy nadie para juzgar a nadie, pero no sabéis la indignación tan grande
que me da ver como un hombre puede llegar a ser tan servido. Ya no solo porque
todo te lo haga una mujer, si no por el hecho de que hay que aprender a ser
independientes.
Mujeres
que estáis leyendo esto, por favor. Si ya es indignante que a algunos hombres
no les importe nada la desigualdad que hay entre un hombre una mujer, es más
indignante todavía que tu como mujer seas machista. Tu misma te sometes, tu
misma piensas que por ser mujer eres la que tiene que hacer las cosas en casa,
cuando no es así. Para eso están todos, para ayudar, colaborar y trabajar
juntos como familia que son. Una frase que he escuchado últimamente demasiado y
que no me cabe en la cabeza es “como puede estar la casa tan sucia habiendo
mujeres en casa” ¿en serio? No me puedo creer que a estas alturas con “tanto
avance” como dicen, se sigan oyendo tonterías como estas.
A
veces, me parece que me repito mucho en mis relatos sobre este tema en
concreto. Pero ¿es que acaso a alguien le llega al corazón estas cosas? Espero
que sí, porque cada día me decepciono más de la sociedad en la que vivimos. Me
decepciono no solo de que cada vez hay más machismo, si no de que parece que la
humanidad está en un continuo retroceso y parece que nadie se da cuenta o
muchos hacen como que no se dan cuenta. Me parece increíble que nos dejemos
llevar tanto por lo que toda la sociedad hace y en eso me incluyo, es triste
ver que todos nos estamos volviéndonos como robots idiotizados.
No
quiero seguir repitiéndome continuamente en mis relatos sobre la igualdad, pero
es que muchas veces me siento ignorada. Sé que no todo el mundo puede leer mis
relatos, pero aquellas personas que los leen me parece que simplemente hacen
eso, leerlos. Creo que mi intención es clara, no intento hacerte perder cinco
minutos de tu tiempo para que veas lo bien que escribo o lo bonito que me pueda
quedar un relato. Escribo realmente con el fin de que lo que lees lo
reflexiones y si puedes y ya sería lo idílico, lo pongas un poco en práctica en
tu día a día.
Yo
por mi parte seguiré incesantemente BUSCANDO IGUALDAD y espero que tú que estás
leyendo ahora mismo esto me ayudes a hacerlo, me ayudes a ABRIR LOS OJOS a
muchas personas que tal vez necesiten que les digamos en verdad como son las
cosas, ponerles un poco “los pies sobre la tierra”.
PD: No lo digo muy a
menudo, pero gracias infinitas por leerme, por seguirme y por apoyarme. Un
saludo muy grande desde mi pequeña realidad.


