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sábado, 25 de noviembre de 2017

Una decepcionante realidad

Hace ya mucho tiempo que no escribo nada este apartado y la verdad que no ha sido porque no haya querido, pero la verdad me está resultando todo muy complicado.

         Tras esta breve introducción os diré porque he decidido volver a escribir en el apartado de “buscando igualdad”. Todos estos meses he estado luchando mucho con muchas cosas relacionadas con este tema, es difícil tratar de buscar igualdad en el mundo cuando en tu entorno no lo hay. Es complicado ser una persona que defiende a más no poder la igualdad, cuando en tu propia casa no existe eso. La verdad que me frustra mucho el hecho de ver que por más que hables, que empieces a actuar, las cosas sigan igual. La desigualdad es algo que a día de hoy no sé muy bien si se está viendo un avance o un retroceso.

Es asombroso ver la cantidad de mujeres asesinadas por sus parejas o la cantidad de jóvenes violadas, maltratadas y asesinadas. Las personas se asombran cuando ven semejantes atrocidades, pero ¿de qué nos asombramos? Sí, lo digo totalmente en serio. No debería asombrarnos cuando somos nosotros mismos los que dejamos que estas cosas pasen, cuando dejamos nosotros mismos que esta situación se siga dando. “La historia no se cambia” ¿Cómo qué no? Yo como una chica que soy me siento realmente intimidada por la mirada morbosa y repulsiva de algunos hombres cuando pasas por la calle, parece que solo con caminar ya les estas provocando. Lo peor de todo es que no voy vestida ni con un escote, ni con una minifalda. Eso de “seguramente iría provocando tal y como iba vestida” es una excusa barata que muchos ponen, solo para no pensar en que es momento de actuar y frenar esas acciones ¿es que acaso no te influye? ¿Y si mañana le pasa a tu madre a tu hermana a tu mejor amiga? Dime ¿Cuál es el momento para empezar a actuar? La respuesta a esta pregunta es AHORA.

Si tú, el que está leyendo ahora esto eres hombre y fomentas la desigualdad en tu casa sin darte cuenta, empieza a fijarte en las cosas que haces para que nada cambie. Las pequeñas acciones cambian una realidad, un hombre tiene manos para planchar, cocinar, limpiar y arreglar su propio cuarto no hace falta que esté esperando que la mujer de la casa lo haga.
Escucho a muchos hombres como se les llena la boca diciendo “no, es que los tiempos han cambiado” y luego les ves en su casa y no saben ni doblar un pantalón. Sí, sé que no soy nadie para juzgar a nadie, pero no sabéis la indignación tan grande que me da ver como un hombre puede llegar a ser tan servido. Ya no solo porque todo te lo haga una mujer, si no por el hecho de que hay que aprender a ser independientes.

Mujeres que estáis leyendo esto, por favor. Si ya es indignante que a algunos hombres no les importe nada la desigualdad que hay entre un hombre una mujer, es más indignante todavía que tu como mujer seas machista. Tu misma te sometes, tu misma piensas que por ser mujer eres la que tiene que hacer las cosas en casa, cuando no es así. Para eso están todos, para ayudar, colaborar y trabajar juntos como familia que son. Una frase que he escuchado últimamente demasiado y que no me cabe en la cabeza es “como puede estar la casa tan sucia habiendo mujeres en casa” ¿en serio? No me puedo creer que a estas alturas con “tanto avance” como dicen, se sigan oyendo tonterías como estas.

A veces, me parece que me repito mucho en mis relatos sobre este tema en concreto. Pero ¿es que acaso a alguien le llega al corazón estas cosas? Espero que sí, porque cada día me decepciono más de la sociedad en la que vivimos. Me decepciono no solo de que cada vez hay más machismo, si no de que parece que la humanidad está en un continuo retroceso y parece que nadie se da cuenta o muchos hacen como que no se dan cuenta. Me parece increíble que nos dejemos llevar tanto por lo que toda la sociedad hace y en eso me incluyo, es triste ver que todos nos estamos volviéndonos como robots idiotizados.

No quiero seguir repitiéndome continuamente en mis relatos sobre la igualdad, pero es que muchas veces me siento ignorada. Sé que no todo el mundo puede leer mis relatos, pero aquellas personas que los leen me parece que simplemente hacen eso, leerlos. Creo que mi intención es clara, no intento hacerte perder cinco minutos de tu tiempo para que veas lo bien que escribo o lo bonito que me pueda quedar un relato. Escribo realmente con el fin de que lo que lees lo reflexiones y si puedes y ya sería lo idílico, lo pongas un poco en práctica en tu día a día.

Yo por mi parte seguiré incesantemente BUSCANDO IGUALDAD y espero que tú que estás leyendo ahora mismo esto me ayudes a hacerlo, me ayudes a ABRIR LOS OJOS a muchas personas que tal vez necesiten que les digamos en verdad como son las cosas, ponerles un poco “los pies sobre la tierra”.
 

PD: No lo digo muy a menudo, pero gracias infinitas por leerme, por seguirme y por apoyarme. Un saludo muy grande desde mi pequeña realidad. 

martes, 25 de julio de 2017

El lugar en el que vivimos

Quiero empezar este relato con una pregunta ¿eres feliz con la sociedad en la que vives?

         Es una pregunta que pocos hacen, pero que realmente deberíamos hacer más a menudo. A día de hoy y siendo sinceros totalmente ¿Cuántos piensan que la humanidad está retrocediendo? Tal y como se ven las cosas parece todo muy negativo, pero en verdad creo que deberíamos mirar las cosas con un poco más de positividad, es verdad que todo cada vez está un poco peor. Pero hay una cosa que yo nunca pierdo y es la esperanza. Esos pequeños gestos que día a día veo y que me sacan una sonrisa porque no doy todo por perdido. Por esas personas que ceden su asiento en el autobús a las personas que realmente lo necesitan, esas personas que cuando te faltan unas pocas monedas para poder pagar y no tienes te ayudan en vez de mirarte mal para que te des prisa, esas personas que sin conocerlas de nada te sonríen por la calle. Esos pequeños detalles me hacen no perder la esperanza en las personas, todos somos buenos, claro que unos más que otros pero lo somos.

         Lo que está pasando es que está sociedad en la que vivimos nos está convirtiendo en personas egoístas, rencorosas, egocéntricas. Si entras en el ciclo que todos entran, entonces no te darás cuenta en lo que te estas convirtiendo. Cuando paras un poco el ritmo de esta vida loca que nos trae de aquí para allá, te das cuenta que la vida es mucho más fácil de lo que parece, te das cuenta que hay personas realmente amables y que poco o nada te cuesta regalar una sonrisa.

         Las altas esferas y los que intentan controlarnos han diseñado miles de cosas para volvernos un poco menos humanos, han intentado cambiar nuestra verdadera esencia, han intentado que no seamos lo que no podemos evitar ser, seres emocionales. Nos movemos y actuamos por emociones, vivimos a base de lo que sentimos. Las grandes empresas y las nuevas modernidades nos han hecho creer que nuestra felicidad se encuentra en tener ese nuevo móvil que tiene la mejor cámara del mundo y que tiene mil aplicaciones que te harán la “vida más fácil”. Nos han hecho creer que gastando una infinidad de dinero alcanzaremos esa felicidad que tanto buscamos y que por mucho que busquemos no encontramos nunca. Déjame decirte una cosa, la felicidad nunca la vas a encontrar teniendo ese móvil tan caro o esa televisión tan grande, ni mucho menos teniendo esa ropa tan a la “última”. La felicidad la vas a encontrar estando con tu familia viendo una película, la vas a encontrar en esos momentos de locura con tus amigos, la vas a encontrar en esos pequeños detalles, en esa sonrisa desconocida que se queda grabada en tu memoria, en esa canción que tantos buenos recuerdos te traen, en esas personas que aparecen en nuestra vida de un día para otro y se convierten en lo mejor de nuestra vida, en esas charlas que nunca acaban y que terminas contando la mitad de tu vida, en esa carta que tienes guardada desde hace años, en esa pulsera que te dio alguien especial. La felicidad que ahora nos venden es otra completamente diferente.

         Antes cuando iba por la calle veía a las personas mirando a su alrededor, miraba a las personas en el autobús y te sonreían. Ahora cuando voy por la calle veo a muchas personas concentradas en sus móviles, lo mismo pasa en el autobús, hay personas que se suben y en cuanto se sientan sacan su móvil y hasta que se bajan no han levantado para nada la mirada. Es muy triste ver como las personas ya no se miran a los ojos, es triste ver como las personas te hacen más caso por Whatsapp que en persona. La felicidad ahora se trata de que no te dejen en visto y que te contesten lo más pronto posible, que te escriban un mensaje cuando te despiertes y otro cuando te vayas a dormir y a poder ser otro a mitad del día para saber cómo te está yendo ¿Dónde quedaron esas llamadas telefónicas que nunca acababan?

         Las altas esferas están poco a poco apoderándose de lo más valioso que tenemos, que es nuestra humanidad, nuestras ganas de vivir. Las personas se están volviendo egoístas, piensan solo en ellos mismos y en lo que les queda por conseguir sin importarles tan siquiera si la persona que está al lado suya necesita de su ayuda. El ritmo tan acelerado que llevamos de vida nos chupan las energías y muchas veces perdemos más tiempo intentando ganar todo el dinero del mundo, que pasando cinco minutos auténticos con las personas que más queremos.

         Los recuerdos más bonitos que tenemos son con las personas que más queremos, no creo que tus recuerdos más significativos sean esos días agotadores de trabajo.

         Pensamos que si nuestra felicidad no la ven los demás, no somos completamente felices. Pensamos que sí no subimos a las redes sociales lo bien que te lo pasaste en ese viaje que hiciste con tus amigos, y que lo vea todo el mundo no somos totalmente felices, pensamos que demostrar lo felices que somos a los demás, nos hará más felices. Pero en verdad ¿te hace feliz? No digo que las redes sociales sean un gran instrumento, es asombroso pensar que hace unos años apenas te podías comunicar con personas que vivían a kilómetros de ti y ahora con solo dar un clic ya puedes saber todo de alguien que vive en la otra punta del mundo. Creo que todo está en saber utilizar bien las herramientas de las que disponemos.

         Todas estas cosas de las que estoy hablando, las digo por propia experiencia. El otro día, mientras estaba con mi hermana me di cuenta que las dos estábamos en el mismo lugar, pero ninguna decía nada porque cada una estábamos en nuestro móviles y me dio mucha pena pensar que pudiendo estar hablando y riéndonos de mil cosas lo único que hacíamos era mirar nuestros móviles y responder nuestros mensajes. Poco a poco vamos perdiendo esos pequeños momentos que podemos vivir con nuestros seres más queridos.

         La felicidad la vas a encontrar viviendo sin tener que demostrar a los demás lo feliz que eres, no la vas a encontrar llenándote de “me gusta” en tu foto, para saber qué tan “guapo/a” eres para los demás. La felicidad la vas a encontrar primero en tu amor propio, siendo feliz contigo mismo, queriéndote tal y como eres y no teniendo que recibir la aprobación de los demás para saber si eres de una o de otra manera.

         Nos dedicamos a mirar lo que no tenemos, en vez de valorar y agradecer lo que tenemos, nos creemos infelices cuando vemos que otra persona tiene tal cosa que nosotros no tenemos, cuando la persona que vive debajo de tu casa se conforma con poder tener 5€ diarios para poder al menos llevarse un trozo de pan a la boca. Cuanto más tenemos, más queremos. Nunca nos terminamos de conformar con lo que tenemos, pensando que eso que nos falta nos hará más felices cuando lo tengamos.

         Estamos dejando de lado lo verdaderamente importante de la vida, estamos dejando de lado la vida. Malgastamos nuestro tiempo en buscar la aprobación de las demás personas, dejamos de hacer cosas por el miedo al qué dirán, perdemos trenes en nuestra vida que nunca volverán pensando más en lo que los demás piensen de nosotros, que en lo que en verdad nosotros queremos ¿Qué sentido tiene? Después cuando seamos mayores nos arrepentiremos. Un consejo que me dio una vez una persona fue que nunca me deje llevar por la opinión de los demás, porque cuando estas empezando a conseguir tus metas a muchas personas no les agradará y empezaran a decirte que te estas arriesgando demasiado o que tal vez es demasiado complicado como para conseguirlo. Todos creían que estaba loca aquella persona que pensó que un aparato podría transportar a personas por el cielo, igual nadie confió en ella, pero si ella misma no hubiera creído en sí misma, ahora mismo igual los aviones no existirían. Nuestro amor propio es el que nos lleva a hacer cosas realmente increíbles y hasta casi “imposibles”.

         Nos pasamos el día fijándonos en los demás, viendo cualquier fallo que cometa para enseguida criticarle, pero cuando nosotros somos los que nos equivocamos no queremos que nadie nos diga nada. En vez de fijarnos en los errores de los demás y criticarles deberíamos ayudarnos entre todos a mejorar y a superarnos día a día, no a intentar estar siempre unos por encima de los otros. La humanidad no está avanzando está retrocediendo, parece que competimos unos con otros por intentar ser los mejores a base de pisotear a los demás. Nos estamos dejando llevar por este sistema que intentar que nos odiemos entre todos, que intenta quitarnos la verdadera esencia de la felicidad, no está arrebatando lo mejor de la vida, VIVIR.

         ABRE LOS OJOS se te está olvidando la esencia de la vida, se te está olvidando lo realmente importante, se te está olvidando VIVIR INTENSAMENTE, no dejes que los demás te digan de que depende tu felicidad, encuéntrala tú y lucha por ella. La felicidad es tuya, no de los demás, no dejes que los demás vivan tu vida, vívela TÚ.

miércoles, 8 de marzo de 2017

¿Cuál es el problema de ser iguales?

Aprovechando que hoy es el día de la mujer no podía faltar un relato en mi blog. Pero ¿Qué podría decir? Son tantas las cosas que quiero decir que no sé por dónde empezar.

         En el mundo en el que vivimos actualmente, parece que ser mujer es un pecado. Las mujeres son menospreciadas, explotadas, juzgadas, maltratadas, violadas y asesinadas ¿Por qué? Solo por ser mujeres. Me parece perfecto que haya un día internacional para la mujer, pero me parecería más perfecto todavía que todas las personas nos ayuden a luchar por nuestros derechos como mujeres, no solo hoy 8 de marzo “Día Internacional de la Mujer”, si no todos los días, cada día que se escucha que matan a una mujer, cada día que se escuchan casos infinitos de acoso sexual, cada día que se escucha y se ve en los periódicos, las redes sociales sobre violaciones brutales a jóvenes indefensas.

Lo que más me frustra respecto al tema de la desigualdad de género son esas mujeres que fomentan la desigualdad en su hogar, las tareas de casa para las chicas y los trabajos pesados para los hombres ¿Por qué? Es verdad que hay cosas que las mujeres no podemos hacer, pero también hay cosas que los hombres no pueden hacer, pero eso no quiere decir que un hombre no pueda planchar su ropa, recoger sus cosas y ser un poco ordenado, pero lo peor de esto es que la mujer se deja manipular, plancha su ropa, se la dobla y se la guarda en el armario, preparada solo para que el hombre se la ponga y se repite el ciclo. Que un hombre no ayude en la lucha por la igualdad no es tan raro, pero que una propia mujer sea la que fomente la desigualdad, es como avanzar dos pasos y retroceder cinco. No sirve de nada que una mujer diga que quiere igualdad entre los hombres y mujeres cuando es ella misma la que con sus actos fomenta la desigualdad.

Es un tema muy difícil el de la desigualdad de género, es complicado hacer que las personas se den cuenta de cómo en realidad tendrían que ser las cosas. En cuanto una mujer empieza a hablar de igualdad lo primero que se dice es “ya está la feminazi” o cosas así. No sabía que querer conseguir una igualdad de géneros era ser feminazi, pero ponte a hablar de futbol, o de tal famoso, tal programa de la tele. Créeme más de la mitad te prestaran más atención.       

Ha día de hoy y solo habiendo pasado dos meses del año el número de mujeres asesinadas en España (donde yo vivo) es brutal, a día 22 de febrero el número de mujeres asesinadas era de 15, un número realmente desconcertante desde hace unos cuantos años. A veces me paro a pensar y en verdad no sé si en vez de avanzar cada vez vamos más para atrás. Lo peor de todo esto es que la justicia no hace gran cosa por las mujeres que mueren o por las mujeres que muy valientemente han ido a denunciar por ser maltratadas. Lo que más pena me da, es que muchas mujeres no van a denunciar este tipo de casos porque tienen miedo a ser juzgadas. Cuando se escucha un caso de violencia machista lo primero que las personas dicen es: “seguro que iba vestida como una cualquiera”, “si no estaría a esas horas de la noche por la calle eso no le habría pasado”, “si no estaría dando espectáculo no llamaría la atención” ¿en serio es momento de ponerse a juzgar a la víctima? No me extraña nada que las mujeres que son maltratadas no se atrevan a declarar.

Vivimos en una sociedad en la que la culpa de una violación o de un asesinato por violencia de género es de la mujer y no del hombre que comete semejante salvajada. ¿Hasta qué punto hemos llegado? Me gustaría que antes de ponerte a juzgar a las personas, te pares a pensar un poco más en que una mujer por ser mujer no es inferior al hombre. La desigualdad la creas tú.

Intentemos eliminar los pensamientos machistas de las personas que tenemos más cerca, de nuestros seres queridos, de nuestros amigos. Es muy típico escuchar “a las hijas hay que cuidarlas más”, o “no hay que dar tanta libertad a las chicas, son diferentes a los chicos”. Cuando escucho estas frases no les encuentro ningún sentido. ¿Qué diferencia hay entre los chicos y las chicas? ¿Por qué hay que privarlas de ciertas cosas? Más bien creo que hay que dar la misma libertad tanto a chicas como a chicos porque de está forma conocen ellas de primera mano los peligros a los que se pueden enfrentar en el mundo en el que viven, hasta donde pueden llegar y que cosas pueden hacer. Pienso que cuanto más limites a alguien a hacer algo, más querrá hacerlo y en vez de hacer un bien lo único que vas a conseguir son consecuencias que no esperabas.

Seamos más justos con el mundo en el que vivimos. No dejemos de seguir BUSCANDO IGUALDAD, dando ejemplo con nuestros actos porque es la única manera de poder concienciar a los demás de lo que tratamos de conseguir. Mujer, la que está leyendo esto. No te contradigas con lo que dices y con lo que haces porque sino serás tu la que se trague sus propias palabras.


¡FELIZ DÍA DE LA MUJER A TODAS! Porque os lo merecéis. SON INCREÍBLES! J

martes, 27 de diciembre de 2016

Es fácil quejarse, lo difícil es avanzar

¡ESTOY HARTA! Y lo digo en mayúsculas para ver si las personas entran en razón. Estoy cansada de las mujeres que se quejan todo el día de que los hombres no tienen ningún derecho a maltratar ni abusar de una mujer y son ellas mismas las que crean la desigualdad, estoy harta de que ellas mismas sean las que digan que son las mujeres las que tienen que cocinar, planchar, mantener la casa limpia y ordenada, para tener luego que escuchar estupideces de que los hombres deberían aprender a respetar a las mujeres. Muchas veces hasta me da gracia lo hipócrita que pueden llegar a ser las personas.

            Este relato va directamente para esas mujeres que están totalmente en contra de la desigualdad de género y son ellas mismas la que la fomentan, son ellas mismas las que se sienten inferiores al lado de un hombre. ¡GRACIAS! Muchas gracias por seguir fomentando día a día en los hogares la desigualdad, gracias por seguir haciendo que las mujeres hagan todas las tareas del hogar, gracias por hacer pensar a un niño que llorar es de “mariquitas”, gracias por quitarle el derecho a los niños de jugar con muñecas y a las niñas a coches, gracias por hacerle sentir a una niña menos fuerte de lo que en realidad es, gracias por quedaros un siglo atrás.

            Me indigna muchísimo ver día a día y en mi entorno más cercano estas situaciones que para mi forma de ver, no son normales. No es normal que estando en el siglo XXI las mujeres sigan teniendo este pensamiento tan obsoleto. Como es posible que escuches decir a una madre: “como puede estar la casa tan desordenada habiendo mujeres”. Llamarme feminazi si queréis, pero estoy realmente harta de que las personas además de ser ignorantes lo que hagan es reforzar las “buenas obras” machistas. Para aquellos que estén leyendo este relato quiero dejar muy clara una cosa, feminista no es una mujer que defiende que la mujer es superior al hombre, si no que defiende que los hombres y las mujeres tenemos una igualdad derechos por el simple hecho de ser personas. Las mujeres que tienen el pensamiento de que la mujer es superior al hombre se llama HEMBRISMO, creo que se puede decir más alto pero no más claro.

            Mujeres ¡YA BASTA! No sirve de nada que las mujeres salgan a la calle a protestar reclamando lo que les pertenece, si a la vuelta de la esquina en las casas son las propias madres las que inculcan valores totalmente equívocos. La sociedad necesita una reeducación urgente, mucha tecnología, muchas redes sociales, pero cuando se trata de las personas todo eso no sirve para nada. La tecnología ha sido creada para ayudarnos en nuestro día a día y facilitarnos las cosas, pero parece que no sabemos darle el uso que se merece, parece que en vez de ayudarnos nos está volviendo más tontos.


            A pesar de vivir en una sociedad que hace oídos sordos a lo realmente importante, no dejes de seguir BUSCANDO IGUALDAD.



miércoles, 19 de octubre de 2016

Ni una menos

Hoy quiero pediros que os unáis a una buena causa. Hoy en Argentina, cientos de mujeres salen a las calles a reivindicar sus derechos como mujeres, a pedir que no por ser mujer te tienen que tratar con inferioridad y poco respeto. Que no por ser mujer un hombre puede sobrepasarse con ella, que no por ser mujer tenemos que someternos a lo que los hombres digan. ¿Por qué se celebra esta campaña? Porque en el parlamento hablaran sobre las leyes que se instauraran el año que viene con el fin de proteger más los derechos de las mujeres, pero además de esto y aunque da tristeza decirlo, el 8 de octubre una chica fue brutalmente violada y empalada hasta tal punto que murió. Es increíble que haya personas… bueno si se les puede llamar personas, que con tan poca sangre hagan este tipo de cosas. Porque sí, porque les da la gana.
           Siempre me parecerá algo ilógico que una persona pueda sentirse superior a otra solo por el sexo al que pertenece. Por desgracia, en este mundo la palabra “mujer” va acompañada de la palabra “inferior”. Lo peor de todo esto, es que es la propia sociedad la que ha creado esta inferioridad, esta desigualdad. Lo que le ha ocurrido a esta joven en Argentina no es más que la gota que colmó el vaso. En Latinoamérica, las violaciones y las agresiones sexuales han aumentado un 78% desde el 2008. Al leer esto, me quede bastante asombrada. ¿Cómo puede ser que en vez de disminuir este número, lo único que hace es aumentar? A pesar de todas las campañas y todas las acciones de sensibilización que se hacen a lo largo del año y desde hace mucho tiempo ya. Las personas parecen no entrar en razón. Y digo personas, no solo hombres. Porque hay mujeres que a fecha de hoy todavía culpan a la víctima que ha sufrido una agresión sexual de haber sido ella la responsable. “Claro es que, mírala como iba vestida”, “iba provocando”, “si no se hubiera puesto ese escote, no le hubiera pasado nada”, “¿para qué se va por un sitio tan poco frecuentado? Normal que la hayan acorralado”, “si no hubiera ido sola no le hubiera pasado eso”. Seguramente has escuchado más de una vez alguna de estas frases  cada vez que se da a conocer la noticia de una mujer que ha sufrido una agresión sexual, tanto de mujeres como de hombres. ¡Perdón! Que ahora tampoco te puedes vestir como te da la gana porque según los demás vas provocando, tienes que intentar enseñar lo menos posible y cuanta más tapada mejor ¿en serio? ¿Aún a estas alturas de la humanidad las mujeres tienen que vestirse pensando que en algún momento pueden sufrir algún abuso sexual? Pero espera que eso no es todo, cuando vayas sola intenta lo máximo posible ir por un sitio donde haya muchas personas. Me parece muy muy ilógico y poco realista el hecho de que una mujer, solo por ser MUJER tenga que pensar en lo que le pueda pasar si va sola. Nos hemos quedado varios siglos atrás en cuanto igualdad se refiere.

            Creo que esta lucha de las mujeres por tratar de conseguir una igualdad entre los dos géneros no debería hacerse. Por una simple razón, las mujeres no deberían luchar por algo que ya deberían tener, algo que por el simple hecho de ser personas, ya les corresponde. Todo esto viene por una sola razón, LA EDUCACIÓN. Si educáramos a los niños desde pequeños a respetarse unos a otros sin importar el género al que pertenezcan, las cosas fueran muy diferentes. Los niños no tienen prejuicios, somos nosotros los responsables de los encasillamientos y las ideas con las que crecen. No hay que educar a las niñas para que aprendan y crezcan sabiendo cómo comportarse para no ser violadas, hay que educar a los niños para que respeten a las mujeres sin hacerles pensar que son diferentes por ser mujeres.

Por todas estas razones te pido que me ayudes a seguir BUSCANDO IGUALDAD en este mundo que tanta concienciación necesita. Espero que te unas a la causa #NiUnaMenos. 


martes, 6 de septiembre de 2016

¿Estamos avanzando o es que estamos yendo marcha atrás?

Las cosas en este mundo poco a poco van avanzando cada día más. Cada día se hacen más descubrimientos, cada vez la tecnología avanza más y más, a pasos agigantados, la ciencia avanza, todo avanza. Todo menos la humanidad, a estas alturas aún siguen existiendo “personas superiores”. Es increíble lo mucho que avanza la humanidad en descubrimientos y nuevas tecnologías y lo mucho que está retrocediendo en sentido común. En dejar que la mujer y el hombre sean totalmente iguales. ¿Por qué tanta desigualdad? ¿Por qué tantos machismos? No me considero una mujer feminista (para los que no lo sepan el feminismo no defiende que la mujer es superior al hombre, defiende la igualdad de condiciones entre ambos sexos), pero aunque yo también defiendo la igualdad no me considero feminista porque pienso que a veces las ideologías en vez de unir a personas por luchar para conseguir un bien común, separan al mundo entero. Pero volviendo al tema… Creo que desde hace apenas un siglo las mujeres han comenzado a luchar realmente por sus derechos. ¿Pero por qué las mujeres tienen que luchar por algo que ya deberían tener? Las diferencias entre hombres y mujeres las crean la sociedad, el sistema, la religión. 

Es frustrante que estando en pleno siglo XXI las mujeres se encuentre limitadas en la sociedad por el simple hecho de ser mujer. Sí, así es. Un claro ejemplo de ello se ve en el mercado laboral, en el cual si una mujer y un hombre se proponen buscar trabajo al mismo tiempo, tiene muchísimas más posibilidades de que encuentre antes el hombre que la mujer ¿por qué? Por la desigualdad. Lo mismo pasa estando dentro del puesto de trabajo, no puede ser que un hombre y una mujer ocupando el mismo puesto de trabajo no cobren lo mismo, siendo el salario de la mujer más bajo. Es algo realmente ilógico. Todos los medios y todos las altas esferas hablan de “igualdad”, pero solo lo hacen porque es el tema que está “de moda”. Es triste que sean ellos los que hablen de igualdad, cuando en verdad son ellos mismos los que han creado la desigualdad. 

Desde pequeños nos educan a base de desigualdades, que cuando somos mayores lo tenemos totalmente interiorizado haciéndonos creer que todo lo que vemos, todo lo que presenciamos, las acciones del día a día son totalmente normales. Sí en verdad las altas esferas quisieran que existiera igualdad, en vez de educar a los niños enseñándoles cosas que dentro de un año se les van a olvidar, deberían educarlos en la igualdad. En que un hombre y una mujer son totalmente iguales, que no hay más posiblidades para unos que para otros. Que tanto hombres como mujeres pueden cocinar, planchar, arreglar un coche, cargar cosas pesadas.

En esta sociedad no hay sexo débil, lo que hay son personas ignorantes. 






viernes, 5 de agosto de 2016

¿Por qué tenemos que tener miedo?

Hace poco, un mes más o menos, en mi ciudad se celebraron unas fiestas muy conocidas llamadas “Los sanfermines”. Sí, te estoy hablando de Pamplona. Te preguntarás que hago hablando de las fiestas de mi ciudad en el apartado de “Buscando Igualdad”. Pues en verdad, tiene mucho más que ver de lo que tú piensas. En las fiestas de mi ciudad una de las grandes campañas de sensibilización para la población es la de “No se aceptan actos de agresiones sexistas”. Me parece genial que en una fiesta como es esta, internacionalmente conocida se intente concienciar a las personas por medio de pequeños gestos, que el hecho de que estés de celebración no quiere decir que tengas que sobrepasarte con los demás.


     Pero por desgracia, siempre existen esas personas realmente ignorantes que no saben divertirse de una manera sana. Sí, hablo de esos hombres que vienen a una ciudad diferente con ganas de comerse el mundo, como si no hubiera un mañana y que en vez de pensar en disfrutar las fiestas pasándolo bien con sus amigos lo que se les ocurre es violar a una chica y después además seguir con la misma tranquilidad, haciendo una vida normal. Como si fuera algo divertido dejarle a una chica un trauma de por vida, como si estuvieran en todo el derecho de pasar por encima de los derechos de esa joven. 

    Lo más curioso de todo esto, es que todas las denuncias por agresiones sexistas durante Los Sanfermines se acusa a hombres extranjeros o de otras ciudades de España. ¿Qué pasa? ¿Qué porque vengas a otra ciudad puedes hacer lo que se te dé la gana? Tanto las personas que vienen como las personas que viven aquí tienen el derecho de poder disfrutar de las fiestas como a cada uno le parezca, pero claro está que hay que respetar a los demás, no hace falta que te digan cada vez que llegas a una ciudad, las normas básicas que hay que cumplir, más que nada y sobre todo porque son normas lógicas. 

   Es frustrante pensar que una chica al volver a casa tenga miedo por si le sigue un hombre, por si le pasa algo, por si le puedan hacer daño. ¿Por qué tenemos que vivir con ese miedo? Me parece realmente injusto que las mujeres tengamos que vivir atemorizadas al volver a casa, tal vez puede sonar a exageración, pero más de una me dará la razón cuando digo que volver a casa en la madrugada para una mujer es uno de los peores momentos. Tenemos el miedo en el cuerpo de que en cualquier momento puede aparecer cualquier persona, preferentemente hombre y hacernos cualquier cosa. Miramos a todos lados desesperadas y cruzando los dedos de poder llegar a casa, sanas y salvas, de entrar de una vez a la puerta de casa. Me parece increíble que por el simple hecho de ser mujeres se nos tenga menos respeto, porque si un hombre vuelve solo en la madrugada, lógicamente también le puede pasar algo, pero posiblemente más del 98% de ellos seguro que no vuelve a casa con ese temor y esa angustia de querer llegar ya.
 





domingo, 26 de junio de 2016

Presentación

Este apartado que se titula “buscando igualdad”   tal vez ya te puedes imaginar a lo que va dirigido y sobre que va a tratar. No me considero una mujer feminista ya que creo que a veces los extremos también son malos. No me gusta que todo sea blanco o negro, siempre me gusta ese gris intermedio que hay entre estos dos. Por eso en este apartado me gustaría hablar sobre todo, de esa realidad que tenemos delante y que por mucho que seamos conscientes o tal vez no, no hacemos nada por cambiarla.
                Hablo de la desigualdad que existe entre hombres y mujeres, esta desigualdad viene ya desde hace mucho tiempo a lo largo de la historia de la humanidad. Aunque poco a poco se van subiendo escalones hacia la igualdad creo que aun queda mucho camino por recorrer y muchas generaciones nuevas a las que educar en igualdad.

                
                En “buscando igualdad”  lo que quiero expresar es mi opinión acerca de esos temas de actualidad sobre esto en concreto, en como creo yo que la sociedad nos influye a crear esta desigualdad, ya que no solo los hombres la crean, sino las mujeres tenemos tantos mensajes metidos en la cabeza por la sociedad que también la creamos inconscientemente. Espero que sirva también para crear un poco de conciencia y que colaboremos en este largo camino que tenemos que recorrer hacia la igualdad de géneros. 


¿Cambios?

Pensando en todo lo que pasa sin que nos demos cuenta, en que el tiempo vuela puedo decir que la vida nos prepara sin darnos cuenta. Hoy pod...