viernes, 5 de agosto de 2016

¿Por qué tenemos que tener miedo?

Hace poco, un mes más o menos, en mi ciudad se celebraron unas fiestas muy conocidas llamadas “Los sanfermines”. Sí, te estoy hablando de Pamplona. Te preguntarás que hago hablando de las fiestas de mi ciudad en el apartado de “Buscando Igualdad”. Pues en verdad, tiene mucho más que ver de lo que tú piensas. En las fiestas de mi ciudad una de las grandes campañas de sensibilización para la población es la de “No se aceptan actos de agresiones sexistas”. Me parece genial que en una fiesta como es esta, internacionalmente conocida se intente concienciar a las personas por medio de pequeños gestos, que el hecho de que estés de celebración no quiere decir que tengas que sobrepasarte con los demás.


     Pero por desgracia, siempre existen esas personas realmente ignorantes que no saben divertirse de una manera sana. Sí, hablo de esos hombres que vienen a una ciudad diferente con ganas de comerse el mundo, como si no hubiera un mañana y que en vez de pensar en disfrutar las fiestas pasándolo bien con sus amigos lo que se les ocurre es violar a una chica y después además seguir con la misma tranquilidad, haciendo una vida normal. Como si fuera algo divertido dejarle a una chica un trauma de por vida, como si estuvieran en todo el derecho de pasar por encima de los derechos de esa joven. 

    Lo más curioso de todo esto, es que todas las denuncias por agresiones sexistas durante Los Sanfermines se acusa a hombres extranjeros o de otras ciudades de España. ¿Qué pasa? ¿Qué porque vengas a otra ciudad puedes hacer lo que se te dé la gana? Tanto las personas que vienen como las personas que viven aquí tienen el derecho de poder disfrutar de las fiestas como a cada uno le parezca, pero claro está que hay que respetar a los demás, no hace falta que te digan cada vez que llegas a una ciudad, las normas básicas que hay que cumplir, más que nada y sobre todo porque son normas lógicas. 

   Es frustrante pensar que una chica al volver a casa tenga miedo por si le sigue un hombre, por si le pasa algo, por si le puedan hacer daño. ¿Por qué tenemos que vivir con ese miedo? Me parece realmente injusto que las mujeres tengamos que vivir atemorizadas al volver a casa, tal vez puede sonar a exageración, pero más de una me dará la razón cuando digo que volver a casa en la madrugada para una mujer es uno de los peores momentos. Tenemos el miedo en el cuerpo de que en cualquier momento puede aparecer cualquier persona, preferentemente hombre y hacernos cualquier cosa. Miramos a todos lados desesperadas y cruzando los dedos de poder llegar a casa, sanas y salvas, de entrar de una vez a la puerta de casa. Me parece increíble que por el simple hecho de ser mujeres se nos tenga menos respeto, porque si un hombre vuelve solo en la madrugada, lógicamente también le puede pasar algo, pero posiblemente más del 98% de ellos seguro que no vuelve a casa con ese temor y esa angustia de querer llegar ya.
 





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