Si
exacto cuantas veces te lo habrán preguntado, cuantas veces te lo has
preguntado a ti mismo. Cuantas veces te has preguntado: esto que estoy haciendo
¿me estará haciendo feliz?
Qué bonito es admirar una puesta de sol o estar en medio de la naturaleza
observando lo bonito que es el cielo en la noche, apartado de tanta
contaminación. Dime ¿Cuántas veces a la semana dedicas tiempo a hacer realmente
aquello que te hace feliz? Estamos tan ocupados con nuestros agobios, nuestras
preocupaciones diarias que nos olvidamos de hacer esas pequeñas cosas que
realmente nos hacen felices. ¿Cuánto tiempo a la semana o al día dedicas a
estar con aquellas personas que quieres? Si te paras a pensarlo, posiblemente
muy poco, mucho menos de lo que te gustaría.
¿De qué sirve trabajar 8 horas o más al día? La primera respuesta que te viene
a la cabeza es “para poder vivir”, si es verdad. Es necesario trabajar para
vivir, pero… ¿para vivir cómo? Pensando en que realmente lo único que quieres
es que llegue el fin de semana para descansar. Todo el dinero que ganas sirve
para pagar las facturas, para comprar comida, para cubrir aquellas necesidades
básicas que tienes. Pero ¿Por qué no escapar por un momento de la rutina? ¿Por
qué no hacer aquello que te gustaría hacer al menos un día a la semana? Tal vez
si no pensaras tanto en los agobios que tienes, podrías empezar a disfrutar más
de la vida y de lo bonito que es vivir.
Está bien, ahora te pregunto ¿Qué harías si hoy fuera el último día de tu vida?
Posiblemente te gustaría viajar, te gustaría estar en cualquier sitio menos
trabajando, estudiando, pensando en tantos agobios. Si cada mañana te
levantaras preguntándote “¿Qué haría si hoy fuera el último día de mi vida?” No
se trata tampoco de dejar de cumplir con aquellas responsabilidades que
tenemos, pero si cada mañana te lo preguntas tal vez tu día sería diferente,
tal vez mirarías a todas las personas con las que te cruzas con una sonrisa.
Entonces volviendo a la pregunta inicial ¿eres feliz? Creo que para poder
disfrutar de la vida hay que vivir con intensidad, no todos los días son
maravillosos pero si vemos la vida desde otro punto de vista, tal vez con otras
“gafas” esta puede ser realmente increíble. Tenemos mucho tiempo, pero no por
creer que tengamos mucho vamos a desaprovecharlo posponiendo aquello que
siempre queremos hacer y que por pereza o por comodidad no hacemos. Es hora de
que empieces a aprovechar al máximo esas ganas de vivir que tienes y que tus
agobios y tu vida diaria no te dejan sacar. Disfruta de este gran regalo que
tenemos día a día ¡PODER VIVIR!

No hay comentarios:
Publicar un comentario