martes, 4 de abril de 2017

Seguir caminando

Últimamente me ha costado mucho escribir relatos, me he atascado, he escrito la mitad de uno y después lo he borrado porque no me gustaba. Cuando te pasan muchas cosas por la cabeza y quieres plasmarlo en un relato o quieres desahogarte es complicado, porque quieres decir tantas cosas a la vez que al final no terminas diciendo nada. Por eso he intentado dejar pasar un tiempo para despejar las ideas y poder poner en un relato algo que realmente se entienda.

         Este año está pasando muy rápido, no sé si es solo sensación mía, pero ya estamos en abril ¡No sé en qué momento han pasado tres meses ya! Al ver pasar el tiempo tan rápido decidí pararme a pensar en todo lo que ha pasado hasta ahora y he sacado muchas conclusiones.

         Es difícil dejar ir a las personas que más quieres, es más difícil todavía ver que aunque a ti te duela alejarte de ellas, a esas personas no les importa o parece no importarles que te vayas alejando poco a poco, pero como bien dice el título de este relato hay que seguir caminando. Muchas veces en esta vida, nos sentiremos solos, incomprendidos, perdidos y desubicados. Algo que he aprendido en estos momentos en los que me he sentido así es que siempre, siempre volvemos a encontrar el rumbo. Pero lo mejor de esto es que nadie nos ayuda, y no, no lo digo en tono sarcástico. Aunque no lo parezca estos momentos en lo que nos encontramos perdidos son los mejores porque nos ayudan a encontrarnos con nosotros mismos, nos ayudan a ver cuál es nuestra meta, hacia donde vamos y que queremos ser, también nos ayuda a ver las cosas desde otro punto de vista y además podemos ver cambios en nosotros mismos.

         Estamos aquí para pasar una serie de pruebas, la vida podría ser muy bonita y ser perfecta siempre, todo color de rosa. ¿Pero qué te llevas? Las pruebas por las que pasamos son difíciles, claro que sí. Pero si no pasáramos por esas pruebas no estaríamos donde estamos, ni fuéramos lo que somos.

         Lo único que nos queda es seguir caminando, seguir avanzando, seguir aprendiendo. No sabemos lo que pasará mañana, pero eso es lo emocionante de VIVIR, si tuviéramos un “guión” escrito con todo lo que nos va a pasar cada día de nuestra vida perdería ese toque de magia que tiene la vida. Puede que haya días muy muy aburridos, monótonos, rutinarios, pero si te paras a pensar al final del día, siempre hay algo que lo hace diferente de todos los demás. Una sonrisa desconocida, un mensaje cariñoso, un encuentro inesperado, una sorpresa. En lo más simple, en lo más pequeño está lo esencial. Ese pequeño detalle, te cambia el día.

         Nunca te dejes abatir por las dificultades, más bien úsalas a tu favor para poder aprovechar intensamente tus cualidades. Pero sobre todo, no dejes de VIVIR INTENSAMENTE, porque será viviendo intensamente donde encuentres los regalos más preciados de la vida. 

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias Deli! Vienen bien este tipo de comentarios, ya puedes leer los nuevos relatos! 😘

      Eliminar

¿Cambios?

Pensando en todo lo que pasa sin que nos demos cuenta, en que el tiempo vuela puedo decir que la vida nos prepara sin darnos cuenta. Hoy pod...